Su partida enluta a la comunidad académica de Colombia. Sus allegador resaltan su admirable dedicación y entrega, tras consagrar más de seis décadas al servicio de la educación superior y ser pieza clave en la construcción institucional del nororiente colombiano.

Publicado por: Alejandra Acela
Bucaramanga despide al Dr. Luis Alfonso Díaz Nieto, docente universitario y uno de los cofundadores de la seccional Bucaramanga de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB). El académico falleció el pasado jueves 25 de junio, dejando un legado imborrable en la educación del nororiente colombiano y en quienes, durante décadas, tuvieron el privilegio de observar en su labor la construcción de ciudad y de desarrollo académico regional.
El Dr. Luis Alfonso se graduó como Ingeniero Electricista de la Universidad Industrial de Santander (UIS) en el año 1960 e inició su carrera docente dos año después, pasando por instituciones como la Universidad Nacional, la Universidad Javeriana, las Unidades Tecnológicas de Santander, la Universidad de los Andes de Mérida (Venezuela) y, por supuesto, en la UPB Bucaramanga.
En su alma máter, ocupó cargos de dirección académica y también participó activamente en la creación de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Nacional y de la Escuela de Ingeniería de Sistema de la UIS, contribuciones que lo consolidaron como una voz influyente en el diseño curricular universitario de la región.
Sin embargo, uno de los hitos más importantes de su carrera profesional llegaría en 1988 cuando, recién jubilado de la UIS y convencido de que su vida laboral había concluido, fue convocado al grupo que daría vida a la UPB Bucaramanga; un suceso que, en sus propias palabras, describió como lo que “el destino y la divina providencia me pusieron en el camino: el gran proyecto de la UPB Bucaramanga”.
Así que el 11 de octubre de ese mismo año firmó el acta fundacional junto a empresarios, sacerdotes y profesionales santandereanos, bajo el respaldo del arzobispo de Bucaramanga, Monseñor Héctor Rueda Hernández. Desde entonces, ocupó cargos que abarcaron distintas áreas de la estructura académica de la institución, como docente, Director Académico, Decano de Ingeniería, Vicerrector Académico, Director de Planeación y Asesor de Rectoría, entre otros.
Bucaramanga despide a un hombre que, más allá de sus títulos y cargos, dedicó toda su vida a construir ciudad desde las aulas, siguiendo fielmente la máxima: educar para hacer, educar para ser y educar para trascender.













