La disfagia es una de las secuelas más frecuentes tras un accidente cerebrovascular y puede poner en riesgo la alimentación y la recuperación de los pacientes. La rehabilitación fonoaudiológica y el acompañamiento oportuno son fundamentales para recuperar la seguridad al comer y prevenir complicaciones.

Publicado por: Suministrado
Cada año, millones de personas sobreviven a un accidente cerebrovascular (ACV), pero para muchas el verdadero reto comienza al regresar a casa. Una de las secuelas más frecuentes es la disfagia, una alteración que dificulta la deglución y puede hacer que comer o beber deje de ser una actividad cotidiana para convertirse en un riesgo. Cuando los alimentos o líquidos no siguen el recorrido adecuado, aumentan las probabilidades de desnutrición, deshidratación e incluso complicaciones respiratorias, como la neumonía por aspiración.
Por esta razón, iniciar la rehabilitación de manera oportuna resulta fundamental. A través de la fonoaudiología, los especialistas evalúan y rehabilitan la deglución mediante ejercicios y estrategias personalizadas que fortalecen la musculatura involucrada en este proceso, favoreciendo una alimentación más segura y contribuyendo a mejorar la calidad de vida del paciente. Además, en algunos casos, también intervienen alteraciones del habla y la comunicación que pueden presentarse como consecuencia del ACV.
Con el propósito de facilitar la continuidad del tratamiento, especialmente en pacientes con dificultades para desplazarse, el Hospital Virtual HIC ofrece el servicio de fonoaudiología a domicilio, llevando la atención especializada hasta el hogar. Esto permite que el proceso de rehabilitación continúe sin interrupciones, en un entorno familiar y bajo el acompañamiento de profesionales que adaptan las recomendaciones a las necesidades del paciente y de sus cuidadores.

Aunque la disfagia es una de las secuelas más frecuentes después de un accidente cerebrovascular, este servicio también beneficia a personas con enfermedad de Parkinson y otras condiciones neurológicas que pueden comprometer la deglución.
La importancia de la rehabilitación en casa
Recibir la atención en el hogar no solo evita desplazamientos. También permite que el fonoaudiólogo evalúe las condiciones reales en las que el paciente se alimenta, identifique factores que puedan representar un riesgo durante las comidas y brinde orientación a familiares y cuidadores para favorecer una alimentación más segura y una mejor evolución del proceso de recuperación.
Las personas que presenten dificultad para pasar alimentos o bebidas pueden acceder al servicio de fonoaudiología del Hospital Virtual HIC, el cual ofrece atención domiciliaria para acompañar la rehabilitación desde la comodidad del hogar.
Para mayor información o agendar una cita, están habilitadas las líneas (607) 639 0045 y 316 522 4933.














