Bucaramanga
Lunes 31 de agosto de 2026 - 06:06 PM

Lucas llegó a Bucaramanga: estos son los planes para su rehabilitación

Lucas Murillo llegó a Bucaramanga para someterse a estudios en la FCV que definirán si seguirá con una cirugía o avanzará hacia un trasplante.

Decenas de personas se acercaron a recibir a Lucas Murillo a su llegada a Bucaramanga, luego de que su historia se hiciera viral en redes sociales. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia
Decenas de personas se acercaron a recibir a Lucas Murillo a su llegada a Bucaramanga, luego de que su historia se hiciera viral en redes sociales. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia

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Publicado por: Danilo Cárdenas

Lucas Murillo ya está en Bucaramanga, procedente de Cúcuta, acompañado por su madre, Andrea García, y su padre, Luis Murillo. El menor fue trasladado hasta la Fundación Cardiovascular, donde un equipo médico especializado le realizará en las próximas horas estudios diagnósticos de alta complejidad, entre ellos ecografías y un cateterismo cardíaco.

Lucas nació con una cardiopatía congénita severa, una condición que compromete la estructura y el funcionamiento de su corazón desde el nacimiento. Ese diagnóstico lo ha obligado a depender de oxígeno permanente y ha marcado buena parte de su vida médica.

¿Qué viene ahora para Lucas?

Los resultados de estos exámenes serán claves para el equipo multidisciplinario de la FCV, integrado por cirujanos, cardiólogos y hemodinamistas, que deberá definir si el camino a seguir es una cirugía de Fontan (intervención que se les realiza a los niños que solo tienen un ventrículo) o si, por el contrario, es necesario avanzar formalmente hacia un trasplante de corazón, considerado la última alternativa. Le puede interesar: Lucas, el niño que pidió ayuda por su corazón, llega hoy a la Cardiovascular

De confirmarse esta segunda opción, los exámenes de ayer también servirán para inscribirlo oficialmente en la lista de espera de donantes.

Su llegada se dio en medio de un ambiente que sus propios padres no esperaban. Días antes, un video de Lucas se había hecho viral en redes sociales, en el que el menor pedía ayuda para conseguir el trasplante que necesita para seguir con vida.

Ese mensaje despertó tanta expectativa que, a su arribo a la clínica, no solo lo esperaban periodistas: decenas de personas del común, que ya habían seguido su historia a través de redes, se acercaron para recibirlo y demostrarle su apoyo.

“No nos cabemos de la ropa la verdad, muchísimas gracias, Dios les pague, no sabíamos que íbamos a tener esto”, contó su madre, visiblemente conmovida por el recibimiento.

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Lucas Murillo llegó a Bucaramanga acompañado de sus padres, Andrea García y Luis Murillo, para iniciar los exámenes que definirán su tratamiento en la Fundación Cardiovascular. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia
Lucas Murillo llegó a Bucaramanga acompañado de sus padres, Andrea García y Luis Murillo, para iniciar los exámenes que definirán su tratamiento en la Fundación Cardiovascular. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia

Una historia de 19 cirugías

Lucas nació en la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga y, desde entonces, ha sido intervenido 19 veces en esa misma clínica. Su papá recuerda que, de los siete u ocho niños que nacieron junto con él con condiciones similares, solo dos llegaron hasta esta instancia del tratamiento; el resto no logró superar las complicaciones iniciales.

Durante 9 meses la familia vivió prácticamente instalada en Bucaramanga, mientras Lucas permanecía hospitalizado, y luego siguieron los controles cada 2 o 3 meses. Ese historial es, según su papá, lo que hace que el personal médico de la clínica conozca a Lucas mejor que su propia familia: saben cómo reacciona, qué esperar y cómo actuar ante cada complicación.

Al volver a Cúcuta, sin embargo, la familia se topó con un sistema que no lograba resolverles nada. Según relató don Luis, la EPS solo les garantizaba oxígeno y medicamentos paliativos.

Lucas Murillo, junto a sus padres, a su llegada a la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia
Lucas Murillo, junto a sus padres, a su llegada a la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga. / Foto: Marco Valencia - Vanguardia

Un viaje con antecedentes

No era la primera vez que Lucas volaba en una avioneta medicalizada hacia Bucaramanga, pero sí la más tranquila. Según contó su mamá, en un traslado anterior el vuelo había sido más inestable; esta vez el niño durmió gran parte del trayecto y estuvo acompañado en todo momento por un médico.

El menor de edad llegó a la ciudad con cuadros de virosis e infección intestinal, con vómito frecuente, lo que llevó a que el equipo médico evaluara hidratarlo apenas llegó. Pese a este cuadro adicional, su corazón se mantenía estable durante el viaje.

Para la tarde estaba prevista la revisión del doctor Castro, especialista en falla cardíaca que ha llevado su seguimiento, quien definirá los exámenes a seguir, entre ellos un cateterismo.

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¿Quién es Lucas?

En su casa lo tratan como a cualquier niño de su edad. Con su oxígeno a cuestas, Lucas juega fútbol con sus hermanos, corre, pelea con ellos y va al colegio. Sus papás le compraron una extensión de 25 metros para que el tubo de oxígeno le alcance sin limitarlo.

Es fanático de Spiderman y puede quedarse viendo fútbol todo el día. Su ídolo es Luis Díaz: lo defiende incluso cuando juega mal y ha sido hincha suyo desde el Liverpool, pasando ahora por el Bayern Munich, aunque su sueño es verlo algún día en el Barcelona, el equipo del que es hincha.

De comer, le gustan los helados, las hamburguesas, los perros calientes y la gaseosa. Pero como tiene gastrostomía, todos los días debe tomar Pediasure Clinical, mientras sus papás intentan, poco a poco, que pueda alimentarse por sí solo y dejar la sonda atrás. El reflujo hace que vomite con frecuencia, algo que en su familia ya asumen como parte de la rutina.

Publicado por: Danilo Cárdenas

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