Colombia alcanzó una afiliación en salud que supera el 98 %, pero cobertura no es sinónimo de acceso oportuna. Así lo plantea Sonia Patricia Castro Zárate, cofundadora de NexaSalud, quien explica por qué el verdadero reto del sistema es el tiempo, y cómo una financiación bien diseñada puede evitar que la falta de liquidez se convierta en una barrera de acceso.

Publicado por: Alejandra Acela
Colombia registró un avance histórico al alcanzar una afiliación del 98,42 % al cierre de 2025, frente al 29,21 % de 1995, según el Ministerio de Salud. Pero, como plantea Sonia Patricia Castro Zárate, COO y cofundadora de NexaSalud, “en el sector salud, el tiempo no constituye un indicador secundario, sino una variable clínica determinante donde una restricción temporal de liquidez jamás debería convertirse en una barrera insuperable”. Así las cosas, la brecha crítica del sistema ya no está en la cobertura, sino en la oportunidad asistencial: cobertura no significa acceso y acceso tampoco significa atención a tiempo.
Frente a barreras como esperas insostenibles, trámites administrativos, falta de autorizaciones y dificultades de desplazamiento, la capacidad económica del usuario se transforma en el factor decisivo entre recibir atención inmediata o quedar expuesto a la espera.
Como bien señala Castro Zárate, la dilatación en los tiempos obliga a quienes poseen recursos a buscar alternativas particulares en el sector privado para acelerar consultas y procedimientos. De hecho, estadísticas oficiales revelan que el gasto de bolsillo de las familias ha venido en aumento progresivo, incluso superando el 30 por ciento en diversos departamentos del país. Estos desembolsos contemplan el pago directo de consultas, exámenes y medicamentos no cubiertos adecuadamente, así como cargas indirectas asociadas a transporte, alimentación, alojamiento, cuidadores y la pérdida de ingresos por ausentismo laboral.
“Por eso, más que preguntarnos únicamente cuántas personas están afiliadas, deberíamos preguntarnos cuántas pueden recibir la atención que necesitan en el momento en que la necesitan”, agrega.
Para NexaSalud, la financiación no debería ser el producto. Debe ser una herramienta que habilite el acceso
Frente a este panorama, la directiva de NexaSalud es clara: la financiación privada no puede trasladarle al paciente una responsabilidad que corresponde al sistema. Si existe un derecho cubierto, resalta, este debe garantizarse, y el espacio real de la financiación especializada está en lo que las familias asumen directamente: odontología, procedimientos electivos o tratamientos estéticos, todo bajo condiciones transparentes que eviten el sobreendeudamiento.
Con iniciativas como NexaFarma, y la integración de médicos, laboratorios, medicamentos e información clínica alrededor del paciente, NexaSalud le apuesta a resolver la fragmentación que hoy obliga a cada persona a conectar por su cuenta demasiadas piezas del sistema. “La financiación no debería ser el producto. Debe ser una herramienta que habilite el acceso”, resume Sonia Patricia Castro, planteando un modelo que apunta a reducir el costo económico, el de oportunidad y el ambiental de una salud que depende de cuánto tiempo pueda esperar cada paciente.














