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Viernes 18 de septiembre de 2026 - 12:00 AM

Cómo volver a entrenar tras años de inactividad sin fallar en el intento

Retomar el gimnasio después de años sin entrenar no consiste en levantar el mismo peso de antes ni en seguir una rutina viral de redes sociales. Luis Miguel Rico Viviescas, fisioterapeuta, explica cómo hacer un arranque progresivo, qué errores evitar en las primeras semanas y cómo sostener el hábito.

Magnific/VANGUARDIA
Magnific/VANGUARDIA

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Publicado por: Alejandra Acela

Son numerosos los detonantes que movilizan a una persona a regresar al gimnasio, como el primer mes del año, un resultado médico o simplemente un objetivo personal; pero el punto de partida suele ser el mismo: un cuerpo que lleva años sin moverse de manera estructurada y una cabeza que recuerda cómo rendía unos años atrás. En este contexto, miles de usuarios se proponen retomar, pero unos pocos lo consiguen, y es debido a una estrategia inadecuada.

“El primer paso es reconocer que iniciar nuevamente la actividad física es algo sumamente necesario”, señala Luis Miguel Rico Viviescas, fisioterapeuta. “La práctica del ejercicio no debe ser algo negociable antes de retomar el entrenamiento”, agrega. Resulta clave pasar primero por una valoración previa completa: análisis funcional de fuerza, resistencia y flexibilidad; historia, análisis postural y composición corporal.

“La suma de todo lo anterior nos permite que el plan de entrenamiento sea lo más personalizado posible de acuerdo con las necesidades y objetivos que cada persona se plantea”, articula el profesional, un paso que la mayoría omite.

Luis Miguel Rico Viviescas, fisioterapeuta.
Luis Miguel Rico Viviescas, fisioterapeuta.

Los errores que sabotean el proceso

Uno de los más comunes en la modernidad es la búsqueda de información y resolución de dudas con las redes sociales y la IA en lugar de acudir a un profesional en salud. “Creer en videos virales con ‘rutinas mágicas’ y ‘dietas 100% efectivas’ solo genera falsas expectativas con respecto a los verdaderos resultados”, advierte Rico. Cargar dichas expectativas desde la primera semana o aplicar dietas restrictivas de la noche a la mañana incrementa el riesgo de lesionarse o generar una descompensación energética que termina en desmotivación y abandono del proceso.

Las primeras dos semanas son las más difíciles porque el cuerpo está readaptándose al esfuerzo. Se debe iniciar de forma progresiva, con cargas leves y estiramientos al finalizar.

A eso se suma la frustración de comparar el rendimiento actual con el de cinco o diez años atrás. El organismo, explica Rico, funciona como una gran maquinaria que se desgasta con el tiempo. Sin embargo, quienes ya han entrenado anteriormente cuentan con una “gran ventaja”: su cuerpo tiene memoria muscular, lo que le permite responder de forma más rápida y eficiente al ejercicio que a alguien sedentario.

De la intención al hábito sostenible

Superada la expectativa, el reto es que la rutina trascienda al entusiasmo inicial. Para Rico, la estrategia ganadora es plantearse una meta realista, acorde con el tiempo disponible y la respuesta que cada cuerpo tenga al ejercicio. “Las primeras dos semanas serán las más ‘duras’, pues nuestro cuerpo está adaptándose nuevamente a ese esfuerzo que llevaba tiempo sin realizar, por esto es importante iniciar de manera progresiva”, agrega.

Ese arranque progresivo implica cargas leves, tiempos de descanso adecuados y un buen plan de estiramientos al finalizar cada sesión, elementos que suelen sacrificarse cuando la prisa por ver resultados se impone sobre la planificación.

Magnific/VANGUARDIA
Magnific/VANGUARDIA

Para Rico, la ayuda profesional nunca está de más. “El llevar mucho tiempo haciendo ejercicio te convierte en alguien conocedor, pero muy difícilmente en un experto”, concluye, por lo que recomienda el acompañamiento de un entrenador, fisioterapeuta, nutricionista o médico del deporte, tanto para quien apenas inicia como para quien lleva tiempo entrenando.

Cinco tips para retomar tu rutina de actividad física

1. Asumir el ejercicio como un hábito no negociable.

2. Realizar una valoración física inicial personalizada.

3. Buscar siempre acompañamiento de un profesional.

4. Iniciar progresivamente con cargas leves y descansos.

5. Establecer metas realistas según la disponibilidad real.

Para mayor información: fitnesspeoplecolombia.com

Publicado por: Alejandra Acela

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