En Colombia, el Día del Amor y la Amistad es una fecha para reconocer los vínculos que hacen parte de la vida cotidiana. Para Laura Negrón, fundadora de Negrón Chocolatería & Floristería, también representa una oportunidad para detenerse, agradecer y expresar aquello que, en medio de las ocupaciones diarias, no siempre encuentra palabras.

Publicado por: Suministrado
En un hogar de Bucaramanga comenzó una historia que con el tiempo encontraría en las flores, los chocolates y los detalles una forma de acompañar momentos significativos. Negrón nació en la casa de la mamá de Laura, donde ella y su hermana emprendieron juntas, en medio de la ausencia de su padre y con el propósito de salir adelante.
Con el crecimiento de la empresa surgió la posibilidad de acompañar a otras personas en momentos especiales, cuando un arreglo floral o un obsequio se convierte en una manera de comunicar sentimientos que no siempre resulta fácil expresar.
Cuando emprender también significa conectar
En el caso de Negrón, ese propósito está relacionado con acercar a las personas. Un arreglo puede acompañar un reencuentro, expresar gratitud, acercar a quienes están lejos o convertirse en un primer gesto ante una distancia emocional.
Esta perspectiva adquiere un significado particular durante Amor y Amistad, una celebración que en Colombia no se limita a las relaciones de pareja. Amigos, familiares y otras personas cercanas también encuentran en esta fecha una oportunidad para reconocer el lugar que ocupan en la vida cotidiana.
Más allá de un regalo
Detrás de cada arreglo existe una intención que va más allá del objeto que se entrega. Flores, fresas cubiertas de chocolate y chocolates pueden convertirse en una forma de transmitir gratitud, unidad, perdón, sorpresa o cariño.
La colección de Negrón para esta temporada reúne cuatro referencias: Princeton, una composición de rosas rojas y acentos dorados en una caja negra; Bethel, con rosas rojas y flores blancas; Berlín, que combina rosas rojas y chocolates; y Alaia, que integra rosas y fresas cubiertas de chocolate en una presentación envuelta en tul.
Un arreglo puede acompañar un reencuentro, expresar gratitud, acercar a quienes están lejos o convertirse en un primer gesto ante una distancia emocional.
Desde aquel hogar en Bucaramanga, Negrón ha construido una historia empresarial alrededor de una idea que Laura mantiene como parte de su propósito: “florecer y hacer florecer las relaciones”a través de cada detalle.













