En hechos confusos que son investigados por la Policía Metropolitana de Bucaramanga y el CTI, Orlando Jaimes Casanova, de 36 años, falleció luego de que una bala perdida se alojó en su espalda.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
La tragedia ocurrió a las 6:45 de la noche del pasado martes, cuando la víctima, guardia de seguridad de una empresa avícola con sede en Rionegro, Santander, se dirigía en una buseta junto a unos compañeros para recibir turno.
De acuerdo con las primeras versiones entregadas por testigos, justo cuando el vehículo se movilizaba por el sector de La Cemento, norte de Bucaramanga, una llanta de la buseta se pinchó y los ocupantes tuvieron que bajarse a esperar que el conductor la cambiara.
Cuando los trabajadores se encontraban afuera del vehículo, se oyeron disparos, motivo por el cual todos los presentes se lanzaron al suelo con el fin se proteger su vida, excepto Jaimes Casanova.
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“Lo que han dicho es que estaban ahí y hubo como una pelea al otro lado del río, ellos escucharon gritos y sonaron cuatro tiros, todos se tiraron al suelo, pero mi hermano lo que hizo fue salir corriendo a meterse al bus y ahí fue que le cayó el tiro”, manifestó a Vanguardia Liberal Javier Jaimes, hermano del fallecido.
Otras versiones que son estudiadas por las autoridades señalan que por el sitio pasó un grupo de hombres en una camioneta y realizó tiros al aire, uno de estos proyectiles habría sido el que acabó con la vida del vigilante.
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Tras la misteriosa agresión, en una patrulla de la Policía trasladaron al hombre de 36 años al Hospital Local del Norte, en donde fue estabilizado.
Minutos después, fue remitido al Hospital Universitario de Santander, HUS, pero llegó sin signos vitales.














