Pese a encontrarse huyendo durante varios meses del cerco de las autoridades en Cubará, Boyacá, el CTI capturó en el área metropolitana de Bucaramanga a un hombre acusado de violar a una menor indígena.

Publicado por: Redaccción Judicial
Pese a encontrarse huyendo durante varios meses del cerco de las autoridades en el municipio de Cubará, Boyacá, el CTI ubicó y capturó en el área metropolitana de Bucaramanga a un hombre acusado de violar y embarazar a una menor indígena, de escasos 12 años.
Se trata de Faber Santos Solano, de 34 años, quien fue arrestado tras un allanamiento efectuado en una residencia de Cerros del Mediterráneo, en Piedecuesta, el pasado martes.
Las agresiones
Los hechos ocurrieron entre septiembre y noviembre de 2018, en el asentamiento humano 6 de Febrero, del municipio boyacense. Allí residía el hoy detenido y la niña, quien pertenecía a la comunidad nativa de Tegría, en el Resguardo Indígena Unido U’wa.
De acuerdo a la información revelada por la Fiscalía, el señalado agresor habría empezado a ofrecerle dinero a su vecina a cambio de que sostuviera una relación sexual con él.
Ante la negativa de la menor de edad, el hombre procedió a agredirla sexualmente en por lo menos tres oportunidades.
“Un día me invitó a desayunar, yo fui y ahí empezó todo. La pieza y la cocina de él están unidas, entonces me dio desayuno y después fue que me agarró. Me manoseó, me intenté ir y entonces me agarró y me puso bocabajo. Me tapó la boca”... Este es parte del relato que la menor rindió ante la Fiscalía sobre los vejámenes sexuales a los que fue sometida.
Ocurridos los hechos, la niña guardó silencio hasta que su cuerpo comenzó a cambiar, producto del embarazo concebido durante las relaciones sexuales.
Ya con 20 semanas de gestación, la víctima le manifestó lo ocurrido a su hermana mayor y a su mamá, quienes empezaron a señalar públicamente a Faber Alberto. Incluso lo denunciaron ante la Comisaría de Familia de Cubará.
Mientras que la menor optó por interrumpir su embarazo a las 24 semanas, el acusado se marchó del municipio y se radicó en Piedecuesta.
Dice ser inocente
Durante las audiencias concentradas, el ente acusador imputó cargos por acceso carnal con menor de 14 años, demanda y explotación sexual con menor de 18 años y actos sexuales con menor de 14 años, a los cuales el procesado no se allanó.
A través de su defensa dijo que además de ser inocente había interpuesto una denuncia en la Inspección de Policía de Cubará, luego de ser difamado, según él, por redes sociales.
Agregó que en esas publicaciones hechas por la familia de la presunta víctima, se agregaba la frase “¿y por qué la guerrilla no ha hecho nada?”. Una expresión que agravaba su situación, pues asegura que ya tenía amenazas de grupos armados.
Finalmente dijo que no se estaba escondiendo de la Justicia, sino que había venido al área metropolitana de Bucaramanga a trabajar y por protección ante esta situación.
Tras escuchar los alegatos de ambas partes, el Juez de Garantías decidió recluir al hombre en una cárcel, bajo medida de aseguramiento.














