Una mujer fue asesinada con arma blanca en un restaurante, en un caso de feminicidio que terminó con la condena de su expareja.

Publicado por: Redacción Judicial
Luz Mery García Cáceres, de 22 años y oriunda de Montecristo, fue asesinada con arma blanca mientras trabajaba en un restaurante del barrio Las Cruces, en el municipio de Simití, sur de Bolívar. El crimen, ocurrido en la tarde del pasado 20 de mayo, ha sido catalogado como un feminicidio que generó profunda conmoción en la comunidad.
De acuerdo con testimonios de habitantes del sector, la joven se encontraba realizando labores de aseo dentro del establecimiento cuando su expareja sentimental ingresó al lugar. En ese momento se habría producido una discusión que terminó en un ataque con cuchillo, en el que la víctima recibió más de 10 heridas. Pese a los intentos de auxilio, la mujer falleció en el sitio debido a la gravedad de las lesiones.
Tras cometer el hecho, el hombre salió del restaurante y caminó hasta la estación de Policía, ubicada a pocos metros, donde se entregó voluntariamente. Posteriormente fue capturado y se adelantaron las actuaciones judiciales correspondientes por parte de las autoridades.
El procesado aceptó su responsabilidad durante las audiencias preliminares y fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Días después, un juez le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanzaba el proceso en su contra.
La Fiscalía General de la Nación confirmó posteriormente que el material probatorio permitió una condena de 37 años y 6 meses de prisión contra el responsable, además de la inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas por el mismo periodo. Le puedo sugerir leer: Sicarios atacaron a disparos a dos personas en centro de Bucaramanga
La administración municipal de Simití rechazó el crimen y expresó solidaridad con la familia de la víctima, reiterando el llamado a la comunidad para denunciar cualquier hecho de violencia contra las mujeres.
Según información conocida durante el proceso, la víctima habría sido objeto de violencia intrafamiliar por parte de su expareja, situación que había sido denunciada semanas antes del ataque que terminó en su asesinato en el Magdalena Medio.















