La subestación de La Ye de Astilleros fue atacada con varios artefactos explosivos. También se reportaron explosiones en Petrólea y Campo Dos, en Tibú.

El silencio de la madrugada en Norte de Santander volvió a romperse este viernes por el estruendo de explosiones. No fue un solo punto el que despertó sobresaltado antes del amanecer, sino varios, casi de manera simultánea, en un patrón que las comunidades de la región ya empiezan a reconocer con temor.
Los reportes llegaron desde distintos municipios, aunque el más grave se concentró en un objetivo específico de la fuerza pública.
Hacia las 3:00 a. m. de este viernes, la subestación de Policía de La Ye de Astilleros, en jurisdicción del municipio de El Zulia, fue blanco de un ataque con drones cargados de explosivos.
De acuerdo con información preliminar conocida por este medio, contra las instalaciones se registraron aproximadamente cinco explosiones. Las autoridades habrían logrado inhibir otros artefactos antes de que llegaran a su destino, lo que evitó que el saldo del ataque fuera mayor.
Hasta el momento, el hecho dejó únicamente daños materiales en la infraestructura policial, sin policías ni civiles heridos. Además: Alias Moisés y otros tres capturados fueron trasladados a Bucaramanga

Tibú también reporta explosiones
De manera extraoficial, se conocieron además reportes de ataques con drones contra instalaciones de la Policía en los sectores de Petrólea y Campo Dos, en el municipio de Tibú, ocurridos aproximadamente a la misma hora de la madrugada.
En ambos puntos también se habrían presentado explosiones que, según la información preliminar, dejaron daños materiales sin personas heridas. Sobre estos hechos aún no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades, por lo que se espera la verificación correspondiente y el reporte formal de los organismos competentes.
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Los ataques se suman a la compleja situación de orden público que atraviesa Norte de Santander desde hace meses, un departamento donde la presencia y disputa territorial de grupos armados ilegales mantiene en alerta constante a las comunidades rurales y urbanas.
Las autoridades adelantan la verificación de los hechos y la evaluación de los daños ocasionados. Lea también: Erick Rodríguez, el santandereano que llega a la cúpula militar: conozca la nueva línea de mando

Campo Dos ya había vivido días de zozobra
Este no es el primer episodio de violencia que golpea a la región en semanas recientes. Hace un mes, los habitantes del corregimiento Campo Dos, en Tibú, vivieron momentos de tensión por los enfrentamientos entre el Eln y las disidencias del Frente 33 de las Farc.
Los combates iniciaron la noche del sábado 18 de julio en el sector Club de Leones, corregimiento de Tres Bocas, y con el paso de las horas se trasladaron hasta el casco urbano de Campo Dos, dejando confinados a todos sus habitantes. Siga informado: Gaula del Ejército capturó a presunto cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra
Durante esos enfrentamientos, un proyectil impactó el tubo de cuatro pulgadas del acueducto que abastece de agua potable a la población. “No sé de dónde estarán disparando, pero un proyectil le pegó al tubo de cuatro pulgadas y vea cómo lo dañó.
Grave la situación porque no podemos llenar el tanque aéreo con esta situación”, relató entonces uno de los habitantes en un video. Los combates también dejaron daños estructurales en viviendas y en algunos vehículos de la zona.
















