El nuevo comandante general había sido retirado durante el gobierno de Gustavo Petro y ahora vuelve a filas junto con otros oficiales que también habían salido del servicio activo.

Bucaramanga vuelve a estar en el centro de la conversación nacional, esta vez por el ascenso de uno de sus hijos a la cúspide del poder militar colombiano.
El nombramiento no solo representa un cambio de mando, sino el inicio de una de las reorganizaciones más amplias que ha vivido la cúpula castrense en los últimos años, con el regreso de oficiales que meses atrás habían sido apartados del servicio activo por Gustavo Petro.
El general Erick Rodríguez Aparicio, oriundo de la capital santandereana, fue designado como el nuevo comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella.
Su llegada al cargo tiene un componente particular, pues el oficial había sido retirado del servicio activo meses atrás, durante el gobierno de Gustavo Petro, y ahora regresa a filas para asumir la posición de mayor jerarquía dentro de la institución castrense. Además: Gaula del Ejército capturó a presunto cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra

De las aulas bumanguesas al más alto mando
Rodríguez cursó su bachillerato en el Instituto Nacional de Comercio, uno de los colegios públicos más reconocidos de Bucaramanga ubicado en la Calle de los Estudiantes, en el sector de Real de Minas, donde se graduó en 1987.
Sus antiguos compañeros lo recuerdan como uno de los mejores estudiantes de su generación y como un destacado deportista. Creció en el barrio La Joya, muy cerca del parque García Rovira, en pleno centro de la ciudad.
Poco después de terminar el colegio, ingresó a la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdoba, punto de partida de una carrera que lo llevaría a comandar unidades como el Grupo de Caballería Guías del Casanare, la Fuerza de Tarea Sumapaz y la Séptima Brigada, además de ejercer como segundo comandante del Ejército Nacional. Lea también: Combates entre Ejército y disidencias paralizan corredor entre Cauca y Valle antes de posesión presidencial.
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Rodríguez Aparicio es profesional en Ciencias Militares de la Escuela Militar de Cadetes, Administrador de Empresas de la Universidad Militar Nueva Granada, especialista en Política y Asuntos Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, magister en Seguridad Internacional y Estrategia del King’s College, London University, magister en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela Superior de Guerra y miembro del Royal College of Defense Studies del Reino Unido.
Su salida del servicio activo, confirmada en junio, estuvo rodeada de controversia luego de que el oficial hiciera públicas denuncias sobre presiones ejercidas por grupos armados ilegales contra comunidades de Meta y Guaviare, así como sobre presuntos procesos de carnetización impuestos a la población civil. Ahora, bajo el nuevo gobierno, ese mismo perfil se convirtió en la carta escogida para liderar la institución. Además: Ejército frustró atentado terrorista del Eln en Cesar

Una cúpula militar que se transforma por completo
El regreso de Rodríguez no llega solo. Junto a él fue reincorporado el general Óscar Leonel Murillo, oficial del arma de Ingenieros Militares, quien asumirá la dirección de la Escuela Superior de Guerra, institución en la que anteriormente obtuvo su maestría en Seguridad y Defensa Nacional.
Murillo también había salido del servicio en medio de tensiones vinculadas a las negociaciones de paz con el ELN y suma a su hoja de vida el mando de la Séptima División del Ejército y de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, en Chocó. Además: Procuraduría suspende a general Huertas por presunta infiltración de disidencias en el Ejército

La reorganización se extiende a otras fuerzas. El general Carlos Carrasquilla fue designado jefe de Estado Mayor Conjunto, convirtiéndose en el segundo hombre en la línea de mando.
En el Ejército, asumirá el general José Bertulfo Soto, acompañado del brigadier general Rodolfo Morales Franco como segundo comandante.
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La Armada de Colombia quedará bajo el mando del vicealmirante Camilo Ernesto Segovia Forero, mientras que la Fuerza Aeroespacial será liderada por el mayor general Alfonso Lozano Ariza.
Este relevo generacional podría, además, derivar en el retiro de hasta once generales por el principio de antigüedad institucional, entre ellos oficiales como Hugo López, Royer Gómez, Juan Carlos Correa y Carlos Alberto Rincón, lo que ya despierta inquietud dentro de las Fuerzas Militares por el posible impacto en la experiencia acumulada en inteligencia y operaciones estratégicas.
El Gobierno de De La Espriella sostiene que estos cambios responden a la necesidad de reorganizar la estructura de mando bajo nuevos liderazgos con el fin de volver a fortalecer las instituciones castrenses y combatir el narcotráfico y las organizaciones terroristas que han azotado la seguridad del país.

















