Una persona, de nacionalidad venezolana y 30 años de edad, murió mientras dormía en una bodega. Sus compañeros se percataron del deceso a las 8:30 de la mañana y solo hasta en la noche las autoridades realizaron el levantamiento.

Publicado por: Redacción Judicial
Vuelve y juega, por sexta vez en menos de un mes en el área metropolitana de Bucaramanga, un cadáver permaneció durante más de 12 horas mientras que la autoridades de salud acudían a realizar el levantamiento.
El último caso conocido ocurrió el pasado jueves en el barrio Gaitán de Bucaramanga en donde murió Víctor Alfonso Sarmiento Navarro, un ciudadano venezolano de 30 años, sobre quien hasta ahora se desconocen las causas de su deceso.
La muerte de Sarmiento quedó al descubierto hacia las 8:30 de la mañana dentro de una bodega en la calle 20 con carrera 13, en donde vivía y trabajaba junto a 4 migrantes más.
Sus compañeros al notar que no despertaba se acercaron a levantarlo pero no tenía signos vitales.
“Se bañó y se acostó a dormir como a la media noche, estaba bien, no se quejaba de nada. Pero no se despertó más, cuando lo tocaron estaba frío, no se supo a qué hora murió”, aseguró un allegado a los propietarios de la bodega.
La tragedia fue reportada a la Policía y remitido el caso a la Secretaría de Salud que, por protocolo establecido por el Gobierno Nacional, debe coordinar con la EPS el levantamiento del cuerpo.
Sin embargo pasaron las horas y el médico que debía levantar el acta de defunción no llegó. Fue hasta las 8:30 de la noche, cuando por fin realizaron el procedimiento, una funeraria levantó el cuerpo que fue llevado a un cementerio para su cremación.
¿De qué murió?
Según los compañeros de trabajo de Víctor, durante las últimas semanas gozó de buena salud y no se quejó por nada, así que las causas de la muerte son un misterio. Por lo tanto, y como se hace en todas las muertes de ese tipo, le practicaron una prueba de coronavirus al cadáver para así descartar que esa haya sido la causa de la muerte.
Sin embargo, los dueños de la bodega explicaron que los 5 trabajadores han permanecido en aislamiento en la bodega desde hace 20 días y ninguno ha presentado síntomas.
“Ellos desde hace 20 días están ahí encerrados, duermen, cocinan y trabajan ahí, entonces no habían salido para nada”, precisó el allegado.
Por ahora su muerte es un misterio y al otro lado de la frontera su familia lo llora sin poder haberle dado un último adiós.















