Integrarse en Colombia luego de su llegada de Venezuela pudo ser un desafío, pero Marihan Del Valle Azuaje, una joven migrante del estado Portuguesa, encontró en la música un puente para conectarse y destacar en su nuevo entorno escolar.

En 2018, llegó a Bucaramanga y decidió utilizar su talento con el violín para integrarse en el Colegio Técnico Empresarial José María Estévez. “Desde el primer día que llegué a la institución me sentí integrada, porque junto a mí llegaron muchos más venezolanos. A pesar de que la cultura era un poco diferente, puedo decir con seguridad que nunca viví ninguna discriminación”, comenta Azuaje. A pesar de enfrentarse a la dificultad de adaptarse a un nuevo sistema educativo, no permitió que estos obstáculos la detuvieran.
Con una trayectoria musical que comenzó a los siete años en Venezuela, donde tocaba el violín con la Orquesta Simón Bolívar, encontró en su colegio una plataforma para expresar su arte. “Gracias a que en mi familia hay varios músicos, vi la oportunidad de darme a conocer a través del violín en presentaciones de izadas de bandera y actividades lúdicas en la institución, lo que permitió que mis profesores me motivaran a buscar una academia en la ciudad”, relata.
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Una de las experiencias que aún recuerda fue su primera presentación en el colegio. “Aunque tenía nervios y dudas, sabía que existía la posibilidad de equivocarme. Sin embargo, mis profesores siempre me han brindado mucha confianza y seguridad”, relata la estudiante.
Impulsada por el apoyo de su familia y docentes, se unió a la Orquesta Filarmónica Binacional de Bucaramanga, un proyecto que reúne a jóvenes de diversas nacionalidades y edades. “Fue un espacio que me ayudó a creer en mí misma y perfeccionar mi técnica. Desafortunadamente, no pude continuar por razones económicas”, menciona.
Sin importar los obstáculo, su pasión por la música sigue siendo una fuerza motriz en su vida. “El violín fue el medio que me permitió integrarme. Cuando toco, la gente se emociona y muestra curiosidad, lo que facilita que mis compañeros se acerquen a conversar conmigo”, añade.
Marihan Del Valle Azuaje ha representado a su colegio en varios eventos, como el concurso Virrey Solís organizado por Comfenalco Santander, y ha acompañado al grupo de danzas del Colegio José María Estévez. “Participar representando a mi institución en ese concurso fue una experiencia que me ayudó a fortalecerme artísticamente”, comenta.
Aunque extraña el apoyo a las artes que había en Venezuela, sigue adelante con su pasión. “La música es un lenguaje que nos une a todos, es un lenguaje universal que nos conecta. A los estudiantes y chicos de mi edad, quiero decirles que se atrevan, que no tengan miedo a sus talentos, que no los rechacen. Sigan adelante con ese don que tienen y, si algo les gusta mucho, sean disciplinados y busquen las maneras de hacerlo realidad”, concluye Marihan, compartiendo un mensaje para otros jóvenes.














