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Martes 06 de octubre de 2020 - 11:00 AM

Así puedes cuidar de ti: física, mental y emocionalmente

Cuidar de tu mente, tu cuerpo y tus emociones te dará el poder de estar bien contigo mismo, la mayoría del tiempo. ¡Ámate!

Cuidar de tu mente, tu cuerpo y tus emociones te dará el poder de estar bien contigo mismo, la mayoría del tiempo. ¡Ámate! (Foto: Tomada de Freepik / VANGUARDIA).
Cuidar de tu mente, tu cuerpo y tus emociones te dará el poder de estar bien contigo mismo, la mayoría del tiempo. ¡Ámate! (Foto: Tomada de Freepik / VANGUARDIA).

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Publicado por: Fernanda Sandoval

Cuidarnos integralmente significa que debemos cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones. Todo esto nos ayudará a estar bien la mayoría del tiempo. Aquí te dejamos algunos consejos de cómo puedes cuidar de ti:

Físicamente

1. Juega a diario mínimo una hora o el tiempo que pactes con tus padres. Estos juegos deben ser con balones, saltar lazo, escondidas u otros juegos en los que te ejercites y dejes a un lado los aparatos electrónicos.

2. Come sano. Ten siempre tus frutas favoritas y como plan familiar preparen nuevas recetas que incluyan alimentos sanos como las verduras, hay muchas recetas que no parecen deliciosas, pero vale la pena darles una oportunidad.

3. Te puedes dar tus gustos, pero no muy seguido. Si vas a comer dulces o galletas, las cosas que vengan en paquete lo debes hacer mínimamente, excederte en consumir estos productos no es positivo para tu estado físico.

4. Duerme bien. Cuando duermes las horas suficientes te despiertas con más energía, puedes hacer más cosas al otro día, se te ocurren más ideas y, además, ¡eres más feliz!

5. Saca un tiempo para ejercitarte. La actividad física te mantendrá activo y con un estado físico apto para cualquier aventura de tu cuerpo. Cuando te mantienes bien con tu físico, todo tu cuerpo te lo agradece.

Mentalmente

“Los pensamientos son todas aquellas ideas que se pasan por nuestra cabeza. Constantemente estamos pensando en todo tipo de cosas, y muchos de esos pensamientos tratan de lo que está pasando a nuestro alrededor. Otros tendrán que ver con nosotros mismos”.Equipo PsicoSensum

Esto es lo que sucede en tu mente:

El equipo de PsicoSensum nos explica qué es lo que sucede con nuestros pensamientos, que pueden tener que ver con nuestra forma de vernos a nosotros mismos:

- “Soy gordo”.

- “Tengo muchos amigos”.

- “Tengo mal genio”.

Pueden tener que ver con nuestra forma de juzgar lo que hacemos:

- “Se me da fatal organizarme”.

- “Se me dan bien los deportes”.

- “Se me da muy bien hacer amigos”.

Pueden incluir nuestra forma de ver lo que nos espera en el futuro:

- “Nadie va a querer pasar tiempo conmigo”.

- “Nunca iré ir a la universidad”.

- “A los treinta seré millonario”.

Como ves, los pensamientos son muy poderosos, pues son los encargados de procesar la información que recibimos de las situaciones de nuestra vida, de nosotros mismos, de los demás y de las cosas que nos pasan.

Por tal motivo, es importante que identifiques qué pensamientos pasan por tu mente porque también determinan lo que sientes y cómo te compartas. Podemos hacer de nosotros nuestros “cazapensamientos” o “buscapensamientos” y valorar si ellos corresponden a sentirnos bien o mal, aceptados o rechazados, y un sinnúmero de posibilidades.

Así puedes cuidar de ti:

1. Intenta ponerte unas gafas de sol oscuras y ver cómo luce el mundo tras ellas. ¿Cómo lo ves? Un poco tenebroso, siniestro, oscuro... ahora intenta ponerte unas gafas de sol un poco más claras (azules, rosadas, amarillas), ¿ahora lo ves más alegre? Así funcionan los pensamientos, determinan la manera en que vemos o interpretamos el mundo y la realidad.

2. Cancela los pensamientos negativos. Si dentro de tus pensamientos encuentras ideas como “no soy capaz”, “no soy suficiente”, “todo lo que hago lo hago mal”, “soy un bueno para nada”, claramente te vas a sentir triste, incapaz, decaído, frustrado... y esto te puede llevar a comportarte de manera consecuente como con episodios de agresión, a alejarte de otros, a sentirte inferior, a no esforzarte. ¿No te gustaría sentirte así todos los días, o sí?

3. ¡El pensamiento sí tiene poder! Ser niño es vivir sintiéndonos bien y sabiendo que todos los días se puede lograr lo que te propongas. ¡Piénsalo y verás cómo lo transformas en realidad!

4. No pienses que eres menos o más que los demás. Estos pensamientos nos pueden llevar a pensar cosas equivocadas que nos provocarán preocupación y angustia, por lo tanto, es algo negativo.

5. Debes pensar en lo bueno que tienes para ofrecerle a los demás y a ti mismo, darte siempre cariño. Querernos a nosotros mismos nos hace ser más fuertes.

6. Cuando ves algo tu mente empieza a crear conceptos inmediatamente, no dejes que vaya más rápido que tú. Sucede con las redes sociales, cuando ves una foto tan bonita, piensas en lo feliz que es esa persona, lo mucho que viaja, la casa tan linda que tiene... un sinfín de cosas que luego te llevan a pensar por qué tú no eres tan afortunado. Si esto no te pasa, ¡estupendo! Has entendido que las redes sociales no son reales, allí solo mostramos lo que queremos, no les des ese poder de controlar tu mente. ¡Con lo que tienes ya eres afortunado!

Emocionalmente

1. Incluye las muestras de cariño en tu día a día. Esto es fundamental para el buen desarrollo emocional, sentir que eres querido y que quieres a los demás te hará más feliz. No basta con palabras, debe haber gestos, abrazos, besos.

2. Entiende tus emociones. En ocasiones sentirás rabia o miedo y sentirás que no sabes por qué. Tómate un segundo, reflexiona, dale un nombre a lo que estás sintiendo y entiende que no es bueno ni malo pasar por las emociones, solo es parte de la vida, y debes aprender a controlarlas.

3. Pasa tiempo con tus seres queridos. Una de las mejores maneras de cuidar la salud emocional es pasar tiempo con las personas que amamos. Disfruta de ellos, pasea, juega, lee... La compañía no la puedes comprar en ninguna parte.

4. Fíjate en tu estado físico. Los problemas de salud emocional suelen ir acompañados de síntomas físicos como sensaciones de molestia en el corazón, náuseas o tensión en los músculos. Escucha tu cuerpo, si algo no está bien, seguramente es porque estás reprimiendo algo, ¡dilo!

5. Establece límites. Aunque es fundamental entender las emociones que sientes, también es importante que pongas límites, no es bueno vivir en una montaña rusa. ¡Da náuseas y se convierte en un caos! Los límites también aplican para las personas que te rodean, tu estabilidad emocional no puede verse afectada por las decisiones de otros, tú tienes el control.

6. Habla. No te guardes las emociones u opiniones que tengas, si las personas que te rodean realmente te aman, para ellos será importante escuchar lo que tienes por decir. Pero no olvides que hay que saber decir las cosas. ¡Seguro encuentras las palabras correctas para decir lo que no te gusta!

Equipo PsicoSensum, consultorio Virtual:

Andrés Calvo Abaunza, Psicólogo, UPTC. Mg. (c) en drogodependencias, Universidad CES, Medellín. Paula Daniela Vargas Cardozo, Psicóloga, Especialista en Salud y Seguridad en el Trabajo. UPTC. Daniel Fernando Rosas Martínez, Psicólogo PsicoSensum. Y Nancy Abaunza León, Psicóloga UPTC. Mg. (c) en Psicología Énfasis clínica, Universidad del Norte, Barranquilla.

Publicado por: Fernanda Sandoval

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