Mundo
Miércoles 21 de septiembre de 2011 - 05:07 PM

Bumanguesa habla sobre la prohibición de rezar en las calles de París

Vanguardia.com habló con una santandereana que vive en París acerca de la implementación de la nueva ley, que entró en vigencia en Francia el pasado viernes, y que prohíbe a los musulmanes rezar en las calles.

Bumanguesa habla sobre la prohibición de rezar en las calles de París (Foto: Tomada de internet/ VANGUARDIA LIBERAL)
Bumanguesa habla sobre la prohibición de rezar en las calles de París (Foto: Tomada de internet/ VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: Carolina Mantilla Cárdenas / VANGUARDIA LIBERAL

La polémica ley se implementó luego de una prolongada controversia, avivada por la líder de extrema derecha Marine Le Pen, en torno a los musulmanes que son obligados a extender sus alfombras para rezar en las calles de las grandes ciudades, ya que no cuentan con lugares para su culto.

Al respecto, el ministro del Interior francés, Claude Guéant afirmó que “rezar en la calle ofende la sensibilidad de muchos compatriotas escandalizados por la ocupación del espacio público por una práctica religiosa”

En medio de esta controversia Vanguardia.com habló este miércoles con Laura Estrada Arbeláez, una bumanguesa, de 25 años, que vive hace dos en la capital francesa adelantando sus estudios de postgrado.

Estrada Arbeláez  aseguró que la polémica no abarca todas las regiones de Francia. Es decir, no en todo el país existen musulmanes que salgan a la calle a rezar.

“Goutte d’Or, por ejemplo, es uno de los sectores de París en donde se realizan rezos en la calle. Esta zona es uno de los barrios que fueron destinados para ubicar a los inmigrantes. Allí ahora les adecuaron una plaza para que hicieran sus rezos y así pueden seguir practicando su religión”, afirmó Laura Estrada.

Cabe recordar que Francia tiene una población de más de 65 millones de habitantes de los cuales cinco millones son musulmanes, que no cuentan con un espacio para rezar.

Usted debe saber que los musulmanes rezan cinco oraciones diariamente, al amanecer, al mediodía, la media tarde, el ocaso y en la noche. Cada oración no dura más que unos cuantos minutos en ser realizada, y la hacen arrodillados con la frente en el piso  y las palmas de las manos juntas

Esta santandereana se manifestó de acuerdo con la prohibición argumentando que “la prohibición es comprensible, pues bloqueaba el tráfico de algunas zonas.  Estoy de acuerdo con esta ley, pero siempre y cuando se ofrezca la opción de un lugar de culto para estas personas que estaban rezando en las calles”

El ministro del Interior, Claude Gueant, envió a los musulmanes de París a espacios temporales que se habilitaron a la espera de la construcción de un lugar apto para las oraciones. Además, advirtió de que la policía utilizará la fuerza para hacer cumplir la nueva directiva si fuera necesario.

Publicado por: Carolina Mantilla Cárdenas / VANGUARDIA LIBERAL

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad