Maduro, quien ordenó rebajas compulsivas de precios a muchos comercios y desplegado tropas para custodiar tiendas, anticipó que con los poderes especiales “no me parará nadie”.

Publicado por: AFP
El Parlamento venezolano aprobó ayer los superpoderes pedidos por el presidente Nicolás Maduro para llevar adelante su “guerra económica” contra la burguesía y asegurar el “orden económico de transición al socialismo”.
“Se declara sancionada la ley que autoriza al presidente de la República para dictar decretos con rango, valor y fuerza de ley en las materias que se le delegan”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, luego de casi cuatro horas de debates y votación artículo por artículo.
A menos de tres semanas para las cruciales elecciones municipales, Maduro recibe poderes especiales para gobernar por decreto durante un año en temas relacionados con la economía y la lucha contra la corrupción, y entre sus primeras medidas anticipó que fijará márgenes máximos de ganancia en las cadenas productivas.
“El pueblo le volvió a ganar la partida a los vendepatria. Vamos a encontrarnos con el pueblo para llevarle la habilitante al camarada Nicolás Maduro, presidente de todos los venezolanos”, agregó Cabello.
El dirigente oficialista convocó a una marcha hasta el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, para entregar el texto de la Ley Habilitante a Maduro. Cientos de oficialistas, congregados frente al Congreso con banderas venezolanas y pancartas con el rostro del difunto presidente Hugo Chávez, siguieron el debate y festejaron la decisión.
“persecución”
La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) afirmó ayer en un documento que el Gobierno “quiere mayores poderes para acentuar la persecución política y criminalizar las fuentes constitucionalmente lícitas de financiamiento para la oposición”.
Otra intención de la ley “ha sido la de hacer creer que el gobierno de Nicolás Maduro no es el principal responsable de los problemas económicos y sociales que sufren los venezolanos”, agregó la MUD.
Tras señalar a una economía golpeada por la corrupción y que marcha hacia la estatización, la MUD dijo que “sobresale una profunda crisis fiscal reflejada en un déficit que según cálculos conservadores alcanza el 14% del PIB en 2013”.














