Un tsunami golpeó ayer la costa este de Nueva Zelanda, horas después de producirse un terremoto de 7,8 grados de magnitud, seguido de varias réplicas, sin que las autoridades hayan informado de víctimas o daños importantes.

“La gente en la costa este cerca del epicentro puede esperar olas de 3 a 5 metros. Muévanse hacia zonas elevadas”, advirtió el Ministerio de Defensa Civil y Gestión de Desastres neozelandés en su cuenta de Twitter.
Numerosas zonas en la costa, sobre todo en la parte nororiental de la Isla Sur, tuvieron que ser evacuadas debido a las olas que se esperaban de hasta 5 metros.
Según los medios locales, se produjeron cortes de electricidad y los servicios de emergencia acudieron a rescatar a algunas personas en helicóptero.
El ministro de Defensa Civil, Gerry Brownlee, afirmó que hay un número de heridos debido al terremoto, pero que aún no se tienen detalles sobre su número y la gravedad de su estado.
Brownlee aseveró no ha sido necesario declarar el estado de emergencia.
El ministerio recomendó a los habitantes de la costa este del país que se desplacen “hacia zonas elevadas”, así como subir a los pisos superiores de los edificios o incluso a los árboles como medida de precaución.



















