El funeral del Papa emérito, el alemán Joseph Ratzinger, quien es recordado por renunciar al cargo, será hoy en el Vaticano.

Publicado por: Ángela Castro Ariza
Hoy, en la Plaza de San Pedro, en Roma, feligreses de todo el mundo se reunirán para despedir al pontífice emérito, Benedicto XVI, quien falleció el pasado 31 de diciembre a los 95 años de edad. El funeral estará presidido por el papa Francisco, pero oficiado en el altar por el cardenal Giovanni Battista Re.
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De acuerdo con el Vaticano, cerca de 200.000 personas visitaron la capilla ardiente en la basílica de San Pedro que fue cerrada para ultimar los preparativos del funeral, el cual se realizará a partir de las 9:30 horas.
Con el fallecimiento de Benedicto XVI, llegó a su fin una etapa inédita en la Iglesia Católica, cuando en febrero de 2013 sorprendió al mundo con su renuncia al trono de San Pedro, para dar paso al papa Francisco.
Benedicto XVI, teólogo alemán, figura intelectual de primer orden y de un carácter reservado, elegido en abril de 2005, fue el primer pontífice en casi 600 años en renunciar a su cargo desde Gregorio XII en 1415, en lugar de ocupar el cargo de manera vitalicia, argumentando “avanzada edad”. Tenía 86 años.

En sus ocho años como máximo jerarca del Vaticano, Joseph Ratzinger fue ejecutor de la doctrina de su antecesor, Juan Pablo II, de quien fue principal asesor teológico, y lideró los esfuerzos por reformar el Banco Vaticano para combatir el lavado de dinero.

Frente a los escándalos de pederastia en el seno de la Iglesia Católica, se dice que no hizo lo suficiente, y solo cuando las denuncias de pederastia fueron tantas y tan fuertes, como las de la Congregación de los Legionarios de Cristo en México, se vio obligado a poner la cara y pedir perdón. También fue blanco de críticas cuando fue arzobispo de Múnich y Freising, entre 1977 y 1982, luego que saliera a luz un informe sobre los abusos cometidos allí por parte del clero.
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Fiel a sus principios, era un férreo defensor del compromiso con la ortodoxia y fue más conservador que su sucesor, el papa Francisco, quien ha suavizado la posición del Vaticano frente a temas polémicos como el aborto, la homosexualidad y los divorciados, además de hacer más en cuanto al manejo de la crisis de abuso sexual que ha sumido a la Iglesia Católica en los últimos años.
Pero también fue un pontífice que promovió la compasión cristiana, la protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza y la injusticia.
Hernán Olano, vaticanista, canonista y actual rector de la Institución Universitaria Colegios de Colombia, Unicoc, habló en entrevista para Vanguardia sobre el papado de Benedicto XVI, lo que significó para la Iglesia Católica y la posibilidad de que su muerte allane el camino para que el pontífice Francisco, tenga ahora más libertad para tomar decisiones sobre su futuro, siga sus pasos y anuncie su retiro por problemas de salud.



¿Cómo fue el pontificado de Benedicto XVI?
Fue un pontificado marcado por la lucha contra la dictadura del relativismo como se denominó su discurso, precisamente al iniciar el cónclave como decano del Colegio Cardenalicio, a modo de un diagnóstico de la sociedad contemporánea tan apegada a las formas fáciles y a llevar a la deriva por cualquier viento la doctrina como el mismo lo manifestó. Por eso, después de haber ejercido como jefe de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, presidente de ese dicasterio de la Comisión Bíblica internacional, Benedicto VI quiso ser muy apegado a la doctrina y a las formas de tal manera que su pontificado fue la búsqueda también del reconocimiento de la necesidad de la misa, por lo menos dominical y de María como mediadora de todas las causas dentro de la Iglesia.
¿Qué otros aspectos se destacan durante sus ocho años al frente de la Iglesia Católica?
Las Tres Encíclicas que Benedicto XVI redactó: Dios es amor, La esperanza de la salvación y La caridad en la verdad. A mí particularmente me llama la atención la primera porque es una exhortación apostólica, habla entre otras cosas, de lo que debe ser la eucaristía, es un nuevo manual del Misal Romano junto con el Catecismo de la Iglesia Católica, que él mismo escribió durante el pontificado de Juan Pablo II, son elementos esenciales para mantener viva la doctrina al interior de la Iglesia.
¿Lo bueno, lo malo y lo feo de su pontificado?
Lo bueno, cuando le preguntaron acerca de su renuncia, dijo ‘uno nunca debe irse si se trata de una huida, uno solo puede marcharse cuando nadie lo exige’, y él dijo pues ‘aquí la única exigencia es la de mi salud, no tengo fuerzas para llevar el timón de la Iglesia y me voy’ , y se dedicó a la escritura y la contemplación estos años.
Lo malo fue que realmente fue muy apegado a la ortodoxia. Siempre se pensó que el Papa no renunciaba, de 265 pontífices hasta ese momento, 258 fallecieron en sus cargos.
Y lo feo de su pontificado, fue que no obstante haber sido jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, no hubo digamos una política de tolerancia cero contra la pederastia que sí ha pasado con el papa Francisco.
¿Cuál es el protocolo que se sigue en el funeral, hoy en el Vaticano, del papa emérito Benedicto XVI cuando hay otro Papa reinante?
En este caso no hay ritual específico porque es la primera vez que ocurre... el funeral es dirigido directamente por el papa Francisco y se seguiría algo que se conoce como el rito ‘Ordo exequiarum Romani Pontificis’, (El Orden de las Exequias del Romano Pontífice), en el cual se establece que hay misas fúnebres durante nueve días consecutivos y después ya se realizará como tal la sepultura del pontífice. Además se tiene en cuenta si ha dejado testamento, diciendo por ejemplo que no quiere ser sepultado en el Vaticano sino en Alemania; se establece a quién deja sus cartas, sus bienes o sus documentos privados, y quién será su ejecutor testamentario, que supongo yo que será el arzobispo Georg Gänswein, secretario personal del Papa emérito Benedicto XVI.
Tras la muerte de Benedicto XVI, la atención ahora se centra, según fuentes de la Iglesia Católica en Roma, en la posible renuncia definitiva al cargo del papa Francisco. ¿Puede ocurrir?
Sí, pero no en este momento precisamente por el luto dentro de la Iglesia, pero ya habiéndose abierto el camino hace casi 10 años, lo puede hacer en unos seis meses, si bien lo considera por cuestiones de salud.















