El arresto de Duterte podría acelerar el juicio por el asesinato de Diego Bello, tras las acusaciones contra la versión oficial del caso.

Publicado por: EFE
La detención este martes del expresidente filipino Rodrigo Duterte, acusado de crímenes contra la humanidad por su cruenta guerra contra las drogas, ha avivado la esperanza de que se agilice el juicio sobre el asesinato del joven coruñés Diego Bello en el país asiático en 2020.
“Va a ser una gran alegría para todos y supongo que esto va a agilizar el caso de Diego, por supuesto”, señaló a EFE Rebeca Díaz Gestal, amiga de la familia y miembro de la plataforma Xusticia para Diego, en un mensaje de audio.
Video shows former Philippine President Rodrigo Duterte being arrested on a plane at Manila airport on an International Criminal Court (ICC) warrant over alleged crimes against humanity during his crackdown on drugs. pic.twitter.com/uxPHiyDArj
— Al Jazeera English (@AJEnglish) March 11, 2025
El español de 32 años murió acribillado el 8 de enero de 2020 en la turística isla de Siargao (sureste), en una supuesta operación policial antinarcóticos en el marco de la guerra contra las drogas lanzada por el expresidente Duterte durante su mandato, entre 2016 y 2022.
Los agentes acusaron al español de ser un “narcotraficante de alto valor”, y alegaron que diseñaron una operación para detener a Bello que acabó con un tiroteo después de que supuestamente se resistiera y disparara contra los oficiales. Sin embargo, un informe acusatorio de la Oficina Nacional de Inteligencia filipina (NBI, en inglés) tumbó la versión oficial y acusó en 2022 a tres agentes de policía de asesinato. Lea también: La razón por la cual Wall Street sufre su peor caída desde 2022
Los acusados, el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazos y Nido Boy Esmeralda, no se presentaron en su momento ante el tribunal y estuvieron desaparecidos hasta el año pasado.
Actualmente se encuentran en la cárcel, aunque sus defensas han pedido la libertad provisional mientras se celebra el juicio, que comenzó el pasado octubre en Manila.

La NBI y la Comisión de Derechos Humanos y la Oficina de Inteligencia Filipina (NBI) concluyeron que los policías asesinaron a Bello “aprovechando su posición de poder” en el marco de la “guerra contra las drogas”.
Esta polémica cruzada contra el narcotráfico del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022) provocó miles de muertos en medio de la impunidad policial y está siendo investigada por posibles crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional.
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El expresidente fue detenido este martes en la mañana en el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino de Manila a su llegada de Hong Kong, afirmó la oficina presidencial en un comunicado, respondiendo a una orden de la CPI, que acusa al político de 79 años de edad de crímenes de lesa humanidad.
El exmandatario llevó a cabo una guerra contra las drogas durante su mandato, entre 2016 y 2022, en la que murieron unas 6.000 personas en operativos antidroga y ejecuciones extrajudiciales según las cifras de la Policía, aunque organizaciones no gubernamentales locales elevan esta cifra a más de 30.000.
Duterte dice que su padre será llevado a la Haya

Sara Duterte, vicepresidenta de Filipinas e hija del expresidente Rodrigo Duterte, afirmó este martes que su padre será “trasladado por la fuerza” a La Haya tras ser detenido por orden de la Corte Penal Internacional (CPI), al acusarle de crímenes contra la humanidad por su campaña contra las drogas.
“Mientras escribo esto, está siendo trasladado por la fuerza a La Haya esta noche. Esto no es justicia, es opresión y persecución”, denunció la hija del exmandatario en un comunicado. También puede leer: Ecuador rechaza deportaciones tras suspensión de vuelos de EE.UU. a Venezuela
Sara Duterte acusó al Ejecutivo del presidente y antiguo aliado en las elecciones de 2022, Ferdinand Marcos Jr., de entregar a un ciudadano filipino “a potencias extranjeras” en una “flagrante afrenta a nuestra soberanía”.
La vicepresidenta añadió además que Duterte padre “no ha comparecido ante ninguna autoridad judicial competente para hacer valer sus derechos” desde que fue detenido esta mañana en Manila.
La hija menor del expresidente, Veronica Duterte, denunció por su parte en Instagram que las autoridades filipinas “lo están llevando a la fuerza a un avión sin tener en cuenta su estado de salud”, después de alegar que el político de 79 años de edad se estaba “debilitando por momentos”.
















