El Vaticano reveló que el papa Francisco pidió ser enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, según sus últimas voluntades escritas el 29 de junio, como muestra de su devoción a la Virgen.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
El Vaticano reveló las últimas voluntades del pontífice Francisco, escritas el 29 de junio pasado, en las que expresa su deseo de ser enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, símbolo de su devoción a la Virgen.
A las 8:00 p.m. (hora local) tras clausurarse su residencia en el Vaticano y trasladarse su cuerpo a la capilla de la Casa Santa Marta, el mundo conoció el testamento del papa Francisco. Lea también: La misteriosa historia del “Papa Negro” en el Vaticano: ¿Profecía en marcha?
El texto, fechado el 29 de junio de 2024, fue escrito con profunda sencillez y recogimiento espiritual, reflejando el estilo que caracterizó su pontificado.
Una elección mariana para su descanso eterno

En su testamento, Francisco reitera su devoción a la Virgen María, a quien confió su vida y ministerio desde el inicio. Por ello, expresó su voluntad de que sus restos mortales descansen en la Basílica de Santa María la Mayor, un lugar clave en su vida como Papa.
Allí acudía al comenzar y concluir cada Viaje Apostólico, para orar ante la imagen de la Salus Populi Romani y agradecer el cuidado maternal de María. Lea también: El Vaticano revela las causas de la muerte del papa Francisco
Fiel a su estilo de vida austera, Francisco pidió que su sepultura fuera en la tierra, sin decoración alguna y con una inscripción sencilla: Franciscus. El lugar que eligió está ubicado entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza, dentro de la misma basílica mariana.
Ofrenda final por la paz

El testamento también deja constancia del sufrimiento que vivió en los últimos años, el cual ofreció como sacrificio “por la paz en el mundo y la fraternidad entre los pueblos”. Además, designa que los gastos de su entierro sean cubiertos por un benefactor previamente dispuesto, bajo la gestión del monseñor Rolandas Makrickas.
“Que el Señor conceda la recompensa merecida a quienes me han amado y continuarán orando por mí”, concluye el pontífice en su último mensaje.
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Una despedida que resume en palabras su entrega total: humildad, amor por la Virgen y compromiso con la humanidad. Lea también: El papa que no se olvidó de Gaza: llamadas diarias, mensajes de paz y un legado de compasión
*Con información EFE

















