El presidente Donald Trump anunció que aplicará nuevos aranceles a partir del 1 de agosto, lo que reactiva temores en el comercio global. Analistas advierten que esta decisión podría agravar la fragmentación económica mundial y castigar especialmente a los más vulnerables.

Desde que el presidente Donald Trump impuso aranceles a diestra y siniestra a principios de abril pasado, la guerra comercial ha venido escalando en el mundo y amenaza con castigar especialmente a los países más vulnerables.
Trump anunció la fecha para la aplicación de aranceles a la mayoría de sus socios comerciales: el próximo 1 de agosto. Sin embargo, lejos de ofrecer alivio, ha generado mayor incertidumbre y preocupación a nivel global. Además: “Alligator Alcatraz”: la prisión de Trump que mezcla espectáculo, migración y miedo
Según informó desde su red Truth Social, varias cartas oficiales ya fueron enviadas a gobiernos socios para notificarles las nuevas tarifas. “No se concederán más extensiones”, reiteró.
En el terreno significa que quienes no acuerden un pacto antes del próximo mes (solo Reino Unido y Vietnam han firmado un principio de acuerdo) recibirán los gravámenes unilaterales por parte de EE.UU., que oscilan entre el 10 y el 70 %, una andanada tarifaria de la que quedaron fuera México y Canadá.
Incluso, ayer Trump anunció un arancel del 50 % al cobre e indicó que contempla otro de hasta el 200 % para los productos farmacéuticos si sus fabricantes no se instalan en suelo estadounidense.

¿Cómo afectan los aranceles al comercio global?
La medida, además de marcar un giro radical en la política comercial de Estados Unidos, prolonga el clima de incertidumbre, perjudica las inversiones a largo plazo y compromete los contratos de negocios, advierten expertos.
Con su postura y aciones, el presidente Trump sigue sobrepasando los límites que se tienen en el derecho internacional, opina David Augusto Peña Pinzón, docente coordinador de la Especialización de Derecho Público de la Facultad Derecho de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab. Le interesa: Trump impone ultimátum comercial: solo tres días para evitar aranceles de hasta el 70 %
No obstante, aclara que por tratarse de asuntos económicos no pueden asimilarse a negocios de carácter privado, tal como está acostumbrado en sus empresas, que permite hasta cierto modo, realizar estrategias duras para debilitar al adversario.
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Desde su punto de vista, este escenario genera tensiones en las relaciones internacionales, debilita el cumplimiento de los tratados comerciales, afecta la economía local y global.
“Continúa la incertidumbre para el desarrollo económico sostenible que debe ser el norte que debería seguirse para el interés general de la humanidad”, enfatiza Peña Pinzón.

Clima de incertidumbre global por aranceles de EE.UU.
Los efectos sobre la economía de los aranceles anunciados por el presidente Trump a partir de agosto son todavía impredecibles, asegura el experto David Varela: primero porque pues son básicamente amenazas de aranceles todavía con porcentajes inciertos, y además, hay una gran incertidumbre en los demás países al respecto y cada declaración eh adicional, pues aumenta la incertidumbre. También lea: Terror en aeropuerto: murió succionado por motor de avión tras irrumpir en pista
“Por ejemplo, la declaración sobre los BRICS el día de ayer (lunes), en la medida en que impone otro arancel a los países que se alineen con las políticas del dos bricks, entre los que parece figurar Colombia que ha solicitado adhesión al grupo de los bricks y al banco de los bricks”, explica el docente de la Universidad Javeriana.
A su juicio, la incertidumbre es absoluta porque todavía se siguen negociando posibles acuerdos bilaterales bajo presión de amenaza de aranceles muy altos unilaterales.
“Esto es un problema para todas las economías que dependen del mercado americano, uno de los más grandes del mundo y para las cadenas de producción”, enfatiza Varela.

Países más pobres, entre los más golpeados: ¿Y Colombia?
El riesgo de una economía mundial más inestable y polarizada es ahora una preocupación compartida por múltiples organismos multilaterales, que temen que una espiral de represalias comerciales podrían impactar especialmente a los países más vulnerables.
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Pamela Coke-Hamilton, directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional, ha hecho eco a esta preocupación, alertando que países como Lesoto, Laos, Madagascar y Myanmar enfrentarán tarifas del 40 al 50 % sobre sus exportaciones clave, lo que pone en riesgo miles de empleos y el funcionamiento de industrias completas. Otras noticias: Guerra Ucrania-Rusia: ¿Tregua o escalada?
En el caso de Lesoto, por ejemplo, el 60 % de su producción textil se exporta a EE. UU., y ahora deberá enfrentar un arancel del 50 %, lo que podría dejar a decenas de miles de personas sin trabajo.
Sobre el particular, Rubén Sánchez, analista político, considera que en esta guerra comercial que se avecina no habrá ganadores a mediano plazo, y destaca el impacto para Colombia.
Será una mala noticia para el país, a su juicio, lo cual se agudiza por las malas relaciones actuales entre ambos gobiernos.
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“Nuestros productos serán menos competitivos a menos de que mejoremos la productividad”, sentencia Sánchez.

Abultado déficit fiscal de Estados Unidos
Si bien Trump defiende los aranceles como una herramienta para proteger la industria estadounidense y corregir desequilibrios comerciales, varios analistas coinciden en que se trata de una estrategia fallida que no solucionará los problemas estructurales de la economía estadounidense. Se recomienda: “Alligator Alcatraz”: la prisión de Trump que mezcla espectáculo, migración y miedo
En ese sentido, Rubén Sánchez, analista político, señala que para entender la política arancelaria de Trump, hay que comenzar por conocer la abultada deuda de EE.UU., y lo que esta representa en materia de pagos e intereses.
La deuda se sitúa actualmente en más de 36,2 billones de dólares, el equivalente al 120 % del PIB del país, según datos del Tesoro.
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¿Qué busca Trump con los nuevos aranceles?
Según Sánchez, es claro que Trump busca que los demás países paguen su deuda, en la medida en que un arancel equivale a un impuesto. Se recomienda: Colombia-Estados Unidos: ¿Relación de aliados históricos, en la cuerda floja?
Y opina que esta política está ligada también a su deseo de devaluar el dólar para hacer más competitivas las mercancías nacionales, sumado a su exigencia de que los países de la Otan incrementen su presupuesto comprando armas de EE.UU.
Sin embargo, Sánchez identifica dos peligros: en primer lugar, inflación. Por ello, el Tesoro no quiere bajar las tasas de interés; y en segundo lugar, recesión de otras economías, particularmente en Europa.
Ante este panorama, los analistas advierten que esta estrategia será un fracaso, y el costo, alto e impredecible, pues Estados Unidos podría terminar ‘disparándose en el pie’, algo que no es lo más usual cuando hablamos de la política económica de la primera potencia mundial, pero que viniendo de Donald Trump, se puede esperar cualquier cosa.



















