El expresidente Jair Bolsonaro fue diagnosticado con cáncer de piel “precoz”, recibió el alta médica y continuará bajo prisión domiciliaria en Brasilia.

Publicado por: A.C.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, de 70 años, fue ingresado de urgencia en un hospital tras sufrir anemia, vómitos y presión baja. Tras exámenes médicos, se confirmó que padece un carcinoma de células escamosas en estado precoz.
El líder de ultraderecha en Brasil arrastra problemas de salud desde que recibió una puñalada en el abdomen durante la campaña presidencial de 2018, hecho que obligó a múltiples intervenciones quirúrgicas a lo largo de los últimos años.

Ocho lesiones en la piel y controles médicos periódicos a Bolsonaro
De acuerdo con el doctor Claudio Birolini, se le retiraron ocho lesiones, de las cuales dos dieron positivo para cáncer. Aunque no requiere tratamiento inmediato, Bolsonaro deberá someterse a evaluaciones periódicas. Lea: Jair Bolsonaro hospitalizado de urgencia: vómitos, hipo y presión baja en medio de condena histórica

Alta médica y regreso a prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro
Este miércoles, Bolsonaro fue dado de alta y trasladado nuevamente a su residencia en Brasilia, donde cumple prisión domiciliaria desde agosto pasado. Lea también: Arresto de Bolsonaro en marcha: ¿por qué lo envían a casa por cárcel?

Condena a Bolsonaro por intento de golpe de Estado
La semana pasada, la Corte Suprema condenó a Bolsonaro y a varios de sus exministros y militares a penas de entre 16 y 27 años de cárcel por intentar desconocer las elecciones de 2022 frente a Lula da Silva. Lea también: Histórico fallo: Jair Bolsonaro condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado
Los abogados de Bolsonaro ya anunciaron que recurrirán la sentencia. Además, horas antes de su hospitalización, el Tribunal Regional Federal de Brasil condenó al pago de una indemnización de un millón de reales por comentarios racistas realizados en 2021.
El tribunal consideró que Bolsonaro incurrió en lo que denominó “racismo recreativo”, pues intentó justificar el tono discriminatorio de sus declaraciones bajo el amparo del humor.














