Durante aproximadamente 10 días, recorrerán cerca de un millón de kilómetros.

Publicado por: Redacción Mundo
La próxima misión lunar tripulada no solo marca un salto tecnológico, sino que pone en el centro a cuatro perfiles humanos que combinan disciplina militar, formación científica y experiencias personales atravesadas por el riesgo. Antes que el cohete o la nave, son ellos —la tripulación de Artemis II— quienes encarnan el verdadero rostro de esta nueva etapa de la exploración espacial.
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen no son una tripulación convencional. Representan una generación distinta de astronautas, con trayectorias diversas que amplían el perfil clásico de la era Apolo. Sin embargo, comparten un denominador común: todos han sido entrenados para operar al límite, en entornos donde cada decisión puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

El comandante Reid Wiseman, exjefe de la oficina de astronautas de la NASA, lidera el grupo. Aviador naval condecorado y piloto de pruebas, ya vivió una misión de larga duración en la Estación Espacial Internacional. Pero su historia personal también pesa en esta misión: viudo desde 2020, se prepara para dejar a sus hijas durante un viaje que implica riesgos considerables.
“Me fui a caminar con mis hijas y les expliqué dónde estaban los documentos importantes y qué pasaría si algo salía mal”, relató. “Desearía que más personas hablaran así con sus familias, porque nunca sabes qué traerá el día siguiente”.
🚀🌕 En Artemis II, cuatro astronautas viajarán a unos 400.000 km de la Tierra, siguiendo una trayectoria de retorno libre que les permitirá rodear la cara oculta de la Luna.
— Vanguardia (@vanguardiacom) April 1, 2026
Durante esta misión de 10 días, pondrán a prueba los sistemas de la nave Orión, clave para futuras… pic.twitter.com/4rNHe7w2Vp
Diversidad, experiencia y presión extrema
A su lado estará Victor Glover, piloto de la misión y figura clave por lo que representa: será la primera persona negra en viajar al espacio profundo. Ingeniero, piloto de pruebas y veterano de misiones con SpaceX, Glover proyecta una calma calculada frente a la magnitud del desafío.

“La emoción puede convertirse en una distracción”, explicó en una rueda de prensa reciente. “Prefiero mantener el enfoque en lo que debemos hacer”.
Padre de cuatro hijas, Glover también ha reflexionado sobre el impacto familiar de la misión. “El despegue puede ser un momento magnífico y aterrador al mismo tiempo”, admitió. “Por eso es tan importante el equipo que apoya a nuestras familias en la Tierra”.
La mujer que romperá una nueva barrera
Christina Koch, especialista de misión, hará historia como la primera mujer en viajar a la Luna. Ingeniera eléctrica y poseedora del récord de permanencia continua más larga en el espacio para una mujer, su carrera ha estado marcada por la exploración de entornos extremos, desde la Antártida hasta la órbita terrestre.
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Para Koch, el viaje no es solo técnico, sino profundamente emocional. Llevará consigo objetos personales escritos a mano por sus seres queridos. “Puedo sostener en mis manos algo que ellos sostuvieron en las suyas”, dijo.
También ha sido clara sobre las limitaciones de la misión: “No es como estar en la Estación Espacial Internacional. No podrán llamarme para preguntarme dónde está algo en casa”, bromeó, dejando entrever la distancia real —física y emocional— que enfrentarán.
Un novato con entrenamiento extremo
El cuarto integrante, Jeremy Hansen, aporta una perspectiva diferente. Astronauta de la Agencia Espacial Canadiense, será su primer vuelo espacial, pero no por ello el menos preparado. Piloto de combate, ha entrenado en condiciones extremas como cuevas subterráneas y hábitats submarinos.

“Si tienes un problema allá abajo y decides subir rápidamente, estás muerto”, explicó sobre su experiencia como acuanauta, resaltando la crudeza de los entornos en los que se ha preparado.
Hansen también ha sido uno de los más directos al hablar del riesgo real de la misión. “Es posible que no podamos comunicarnos con la Tierra y que estemos teniendo problemas con la nave espacial”, advirtió. “Hemos hablado de lo más básico: cómo seguir respirando y regresar al planeta”.
Más allá de la órbita: un salto hacia lo desconocido
La misión Artemis II no aterrizará en la Luna, pero llevará a la tripulación más lejos que cualquier ser humano en la historia, superando incluso los límites alcanzados durante el programa Apolo. Durante aproximadamente 10 días, recorrerán cerca de un millón de kilómetros, enfrentando radiación, posibles fallas técnicas y periodos de incomunicación.

A pesar de ello, el optimismo prevalece. Para la NASA y sus socios internacionales, este vuelo es un paso clave hacia futuras misiones, incluida la llegada de humanos a Marte.
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“Necesitamos celebrar este momento en la historia humana”, afirmó Glover tras su designación. “Es el siguiente paso en el viaje que llevará a la humanidad a Marte”.
Más allá de los hitos técnicos, Artemis II es una historia de personas: un padre que se despide de sus hijas con instrucciones de vida, una mujer que rompe barreras históricas, un piloto que controla sus emociones para no fallar, y un novato que asume riesgos calculados en silencio.
🌎🚀🌑Hoy despega Artemis II, la histórica misión tripulada de la NASA que llevará a cuatro astronautas a rodear la Luna en un viaje de aproximadamente 10 días.
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Todo listo para el lanzamiento… comienza la cuenta regresiva 🌕✨ pic.twitter.com/ULmiXIYhSu
Son ellos quienes cargarán no solo con la responsabilidad de la misión, sino con las expectativas de una nueva era espacial.

















