El encuentro evidenció la polarización y el tono agresivo de la campaña electoral.

Las elecciones presidenciales de Perú, previstas para el próximo mes de junio, tienen un escenario político tan fragmentado como encendido. Ayer martes en la noche, en la segunda jornada del debate que reúne a los 35 candidatos en contienda a lo largo de seis días, quedó en evidencia la profunda polarización que atraviesa el país andino. El encuentro dejó momentos de alta tensión, descalificaciones cruzadas y una propuesta de alianza que fue rechazada en público y en directo.
El debate convocó a figuras de distintos extremos del espectro político, pero fueron dos nombres los que concentraron la mayor atención. Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori y líder de la derecha tradicional, lidera las encuestas con un 13 por ciento de intención de voto.
Le sigue de cerca Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima conocido popularmente como Porky, con un 11 por ciento. Entre ellos se produjo el momento más comentado de la noche. Le puede interesar: Candidato presidencial murió en un accidente de tránsito en medio de campaña electoral en Perú

Fujimori ofrece tregua y López Aliaga la rechaza sin rodeos
Ante las cámaras y frente a sus rivales, Fujimori extendió una mano a López Aliaga con una propuesta que buscaba trazar una línea entre ambos y el resto de participantes.
Le dijo que no había llegado a pelear con él, que los verdaderos adversarios eran la izquierda, y que la mayoría de peruanos quería verlos en una segunda vuelta. Le deseó éxito y esperó una respuesta favorable.
López Aliaga no la dio. En cambio, le recordó que su partido tuvo mayoría absoluta en el Congreso durante años y que no aprovechó ese poder para hacer las reformas que el país necesitaba.
La tregua propuesta murió antes de nacer, y el tono del debate se mantuvo en el mismo registro combativo desde el inicio. Además: Escándalo en Perú: Mujer acusa a ministro Ángelo Alfaro por presunta violación

Insultos en quechua, referencias a Odebrecht y alusiones al golpe de 1992
El resto de candidatos no se quedó al margen. La exministra Marisol Pérez Tello, del partido Primero la Gente, acusó a Fujimori y a López Aliaga de haber llevado al país al caos, y le recordó a la primera que el 90 por ciento de los peruanos no la quiere, en referencia a las tres derrotas consecutivas que ha sufrido en segunda vuelta.
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Fujimori respondió que la izquierda le había envenenado el corazón con odio y mentiras, y se defendió de las acusaciones vinculadas al escándalo de la constructora brasileña Odebrecht asegurando ser el terror de esa empresa, mientras señalaba que el partido de López Aliaga tiene un juicio abierto por haber recibido dinero de la misma firma. Siga informado: José María Balcázar es elegido presidente de Perú: polémicas, investigaciones y su llegada al poder

Charlie Carrasco, del Partido Demócrata, fue más directo en su descontento. Dijo sentir náuseas de estar junto a la jefa del pacto mafioso, en alusión a Fujimori, y junto a Porky.
Mesías Guevara, candidato del Partido Morado, evocó el autogolpe de Estado que Alberto Fujimori ejecutó el 5 de abril de 1992, y prometió programas de empleo para Keiko, a quien calificó como alguien que ni trabaja ni estudia. Fujimori respondió llamándolo troll y cobarde.
El candidato izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, quien ocupa el cuarto lugar en las encuestas con un 6,1 por ciento, hizo campaña con el sombrero campesino de Cajamarca que caracterizó al expresidente Pedro Castillo, actualmente encarcelado.
Prometió liberarlo, democratizar la riqueza del país y liberalizar la minería a título personal. En su intervención, llamó a Fujimori y a López Aliaga supaypa wawa, expresión quechua que significa hijo del diablo. Siga leyendo: Perú define quién asumirá la Presidencia interina tras caída de Jerí: Estos son los candidatos

Francisco Díez Canseco, de Perú Acción, advirtió a los jóvenes que no se dejaran engañar por el uso del sombrero de Castillo, y recordó que Sánchez tiene investigaciones abiertas por tráfico de influencias, uso indebido de recursos públicos y falsificación de documentos.
En la misma jornada participaron también Mario Vizcarra, hermano del expresidente Martín Vizcarra; Roberto Chiabra, de Unidad Nacional; Herbert Caller, del Partido Patriótico; y Paul Jaimes, de Progresemos. Quien no se presentó fue Vladimir Cerrón, del partido marxista Perú Libre, que se encuentra prófugo de la justicia, con una orden de prisión preventiva en su contra.


















