La administración Trump amplió las restricciones económicas y dejó abierta la posibilidad de nuevas medidas militares en el Caribe.

La tensión entre Estados Unidos y Cuba alcanzó un nuevo punto de ebullición esta semana, luego de que altos funcionarios de la administración del presidente Donald Trump elevaran el tono de sus advertencias contra el gobierno de La Habana en distintos escenarios.
Las declaraciones, provenientes tanto del jefe de la diplomacia como del secretario de Defensa, se suman a una cadena de medidas económicas y militares que Washington ha venido ejecutando desde comienzos de 2026 y que apuntan a asfixiar al régimen cubano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, quien tiene raíces cubanas, concedió una entrevista a Fox News grabada a bordo del avión presidencial Air Force One mientras se dirigía hacia China. Además: Presidente Trump lanza dura advertencia: “vamos a tomar Cuba”
En ese espacio, Rubio afirmó que la riqueza de la isla está en manos de una empresa controlada por generales militares que concentran todos los ingresos del país, mientras la población enfrenta condiciones de vida extremas. El funcionario señaló que esa misma estructura tiene acceso a unos 16.000 millones de dólares, un contraste que calificó de inaceptable.

Gaesa, en el centro de las sanciones estadounidenses
La semana anterior a estas declaraciones, el gobierno de Trump había anunciado sanciones directas contra el conglomerado militar cubano Gaesa, su directora y la empresa minera Moa Nickel, esta última una sociedad de riesgo compartido con la canadiense Sherritt.
Según el Departamento de Estado, Gaesa controla un estimado del 40 por ciento o más de la economía cubana en beneficio de las élites del régimen, mientras el pueblo de la isla atraviesa una de las crisis económicas más graves de su historia. Lea también: Estados Unidos ofrece ayuda humanitaria adicional a Cuba

Rubio describió a Cuba como una plataforma subastada para operaciones extranjeras de inteligencia, militares y de grupos terroristas, ubicada a apenas 90 millas del territorio estadounidense.
El canciller advirtió que en los próximos días y semanas vendrán designaciones adicionales, en el marco de lo que la administración denomina “medidas decisivas” para proteger la seguridad nacional.
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El 1 de mayo, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que extiende el alcance de las sanciones hasta cubrir prácticamente a cualquier persona o empresa no estadounidense con vínculos comerciales con la isla, con especial énfasis en los sectores energético, de defensa, seguridad y finanzas.
Esta medida se sumó al bloqueo petrolero impuesto desde enero, que ha cortado el suministro de crudo proveniente de Venezuela. El propio Trump ha afirmado que tomará el control de Cuba de manera casi inmediata y no ha descartado desplazar el portaviones USS Abraham Lincoln hacia aguas caribeñas. Siga informado: Trump afirma que la caída del régimen en Cuba sería “la cereza del pastel”

El Pentágono calificó a Cuba de amenaza para la seguridad nacional
El martes 12 de mayo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes y fue tajante al calificar al gobierno cubano como una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos.
Hegseth fundamentó esa posición en la cooperación logística de la isla con potencias extranjeras, señalando en particular el atraque reiterado de buques militares rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear, en puertos cubanos ubicados a 150 kilómetros de las costas de Florida.

Cuando el congresista republicano Mario Díaz-Balart le preguntó directamente si el Kremlin ha utilizado territorio cubano para sus operaciones, Hegseth respondió con un escueto “eso es cierto”.
La congresista republicana María Elvira Salazar, representante por Florida, respaldó esas afirmaciones en la red social X, al sostener que Cuba funciona como una plataforma estratégica para los intereses de Rusia y China en el hemisferio occidental, una situación que sectores cubanoamericanos vienen denunciando desde hace años.
🇨🇺‼️ | Diversos reportes desde La Habana muestran protestas en contra de la dictadura comunista. Tras días, semanas y hasta meses sin electricidad, más el desgaste de la ciudadanía por la represión y la escasez de recursos básicos, el pueblo se ha levantado en contra del sistema… pic.twitter.com/zT3sj7GrHH
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 14, 2026
Con este panorama, la administración Trump consolida una estrategia de presión múltiple sobre La Habana que combina sanciones económicas, aislamiento financiero, retórica beligerante y advertencias militares, en lo que analistas describen como la ofensiva más agresiva de Washington contra Cuba en décadas.















