Miles de fieles lo acompañaron después en Montserrat, donde reafirmó el valor de la acogida, la esperanza y la unidad.

La quinta jornada del viaje apostólico del papa León XIV por España estuvo marcada por encuentros cargados de simbolismo, emoción y llamados a la reconciliación de los pueblos.
El pontífice cumplió este miércoles una agenda intensa en Cataluña que incluyó una visita histórica a un centro penitenciario y una peregrinación al santuario mariano más emblemático de la región.
La jornada comenzó con un hito sin precedentes en la historia de la Iglesia católica en España. León XIV se convirtió en el primer papa en visitar una cárcel española al llegar al centro penitenciario Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, en la provincia de Barcelona.
Ante cerca de 80 reclusos y reclusas de ese centro y de los establecimientos de Brians 2 y Wad-Ras, el pontífice llevó un mensaje de esperanza que caló hondo entre los presentes. Además: Papa León XIV en su histórica visita a España tras 15 años sin viajes pontificios

Un papa que habló a los olvidados en la prisión
En su discurso ante los reclusos, el papa citó las Confesiones de san Agustín para transmitir que la gracia divina abre siempre la posibilidad de transformar la propia historia. “En nuestra vida, el pasado no condena el futuro”, afirmó el pontífice, quien también señaló que los errores cometidos no definen la identidad de una persona.
León XIV escuchó los testimonios de dos reclusas, Montse y Josefina, quienes compartieron con emoción cómo han recuperado o sostenido su fe dentro de la prisión. Además: Papa León XIV en España tras 15 años sin visita y agenda histórica

Al terminar cada intervención, el papa las abrazó. Montse relató el dolor de haber perdido a su hijo y el camino de regreso a Dios dentro de la cárcel. Josefina habló del milagro que atribuyó a Dios cuando su hijo sobrevivió a un grave accidente.
A su llegada, los reclusos lo recibieron cantando “Ayúdame a caminar”. Vale la pena recordar que esta es, además, la segunda cárcel que León XIV visita durante su pontificado, después de la de Bata, en Guinea Ecuatorial, durante su gira por el continente africano. Lea también: Colombiana contará su historia de migración ante el papa León XIV en Canarias
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Montserrat, el reencuentro con una devoción de décadas
Más tarde, el papa se trasladó al monasterio de Montserrat, enclavado en la montaña del mismo nombre y considerado uno de los santuarios marianos más importantes de España. Además: El Papa León XIV sacude las redes con su respuesta: ¿Real Madrid o Barcelona?
El Papa Lleó XIV ha beneït la torre de Jesucrist, l'acte central de l'Any Gaudí i una de les fites més significatives en la història recent de la Basílica. Amb 172,5 metres d'alçada, aquesta torre esdevé el punt més elevat de la Basílica i converteix la Sagrada Família en… pic.twitter.com/ntVsyCc6x8
— La Sagrada Família (@sagradafamilia) June 10, 2026
Las campanas de la abadía repicaron para recibirlo en un día despejado, en contraste con la tormenta que acompañó la visita de Juan Pablo II al mismo lugar en 1982.
Miles de fieles, que aclamaban al pontífice, llenaron los alrededores del santuario. Solo podían acceder al recinto quienes contaban con invitación o reserva en la abadía. Le puede interesar: La fuerte advertencia del papa León XIV sobre la esclavitud y la IA: “no reaccionar nos hace cómplices”

Tras recorrer la plaza en papamóvil, León XIV entró al atrio interior a pie, donde un millar de niños de escuelas cristianas catalanas lo recibieron con entusiasmo.
El abad y el obispo de Sant Feliu dieron la bienvenida al pontífice y recordaron que la abadía, fundada en el año 1025 por el abad Oliva, es uno de los grandes centros de peregrinación de la cristiandad.
Durante la ceremonia interior, la Escolanía de Montserrat interpretó la Salve Regina y el Virolai, el himno dedicado a la Moreneta, nombre con el que se conoce en Cataluña a la Virgen de Montserrat por el color oscuro de su talla.

El papa subió al camarín de la Virgen, el lugar más sagrado del santuario, para venerarla. Luego, desde el balcón de la abadía, León XIV agradeció a Cataluña su tradición de acoger a personas llegadas de otros países e integrarlas en lo que llamó una única familia.
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El vínculo del papa con Montserrat no es nuevo. Antes de su elección como pontífice, durante la década de 1990, fue rector de la Parroquia Nuestra Señora de Montserrat, en Trujillo, Perú. “Montserrat me ha acompañado siempre”, dijo ante los fieles reunidos en el templo.
La jornada en Cataluña concluirá con un acto en la iglesia de Sant Agustí, un recorrido en papamóvil y la celebración de la misa en la Sagrada Familia. El viaje apostólico, que comenzó el sábado en Madrid, terminará en las Islas Canarias.
















