Cuba confirmó que mantiene conversaciones con representantes de Estados Unidos para abordar sus diferencias por la vía diplomática, en medio de tensiones políticas y económicas.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gobierno de Cuba confirmó que ha sostenido conversaciones con representantes de Estados Unidos con el propósito de abrir espacios de diálogo y explorar posibles soluciones a las diferencias que durante años han marcado la relación entre ambos países.
El anuncio fue hecho por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, quien aseguró que los contactos responden a la política del Gobierno cubano de privilegiar la vía diplomática. Lea: Cuba denuncia el bloqueo de Estados Unidos como castigo contra la población infantil
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Marrero explicó que las conversaciones buscan atender asuntos bilaterales sin apartarse de los principios de la Revolución. Según indicó, el proceso es liderado por un equipo de trabajo que cuenta con el respaldo del presidente Miguel Díaz-Canel.

Hasta el momento, la Casa Blanca no se ha pronunciado sobre los acercamientos mencionados por las autoridades cubanas.
Las conversaciones se dan en medio de un escenario de alta tensión
El primer ministro calificó este proceso como especialmente sensible y aseguró que cada decisión estará encaminada a proteger la soberanía del país. Además, cuestionó lo que calificó como campañas de desinformación y mensajes que, según dijo, buscan generar divisiones e incertidumbre dentro de la isla. Te interesa: Cuba se moviliza por Raúl Castro tras imputación en EE.UU.: “Nadie se lo llevará”
Los contactos entre ambas partes coinciden con un momento complejo para Cuba. En junio, el Gobierno anunció un paquete de reformas económicas inspirado en modelos aplicados por China y Vietnam, con el objetivo de enfrentar la crisis económica y reducir el impacto de las sanciones impuestas por Estados Unidos.

La tensión también quedó en evidencia esta semana durante una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas convocada por Cuba para insistir en el levantamiento del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Washington. Durante el encuentro, representantes de ambos países expusieron nuevamente sus diferencias sobre la situación de la isla.















