Hospitales de campaña instalados por Japón, El Salvador y otros países atienden a miles de damnificados mientras la ONU advierte que los terremotos agravaron una crisis sanitaria que ya golpeaba a Venezuela.

La devastación causada por los recientes sismos que sacudieron a Venezuela ha dejado al descubierto una realidad que muchos ciudadanos enfrentaban desde hacía años, la precariedad de un sistema de salud pública que hoy depende, en gran medida, de la ayuda extranjera para atender a los miles de afectados que buscan asistencia médica.
En Caraballeda, localidad severamente golpeada en la región costera de La Guaira, decenas de personas hacen fila a las afueras de un hospital de campaña instalado por Japón.
Entre ellas está Ramón Gutiérrez, un hombre de 71 años que aguarda pacientemente su turno con el traumatólogo. El venezolano relató que decidió acudir a este centro médico internacional porque considera que, tras la tragedia, la escasez de recursos en los hospitales del Gobierno se agravará aún más de lo que ya estaba. Además: Rastreo de ayuda humanitaria a Venezuela genera fuerte choque entre Diosdado Cabello y alcalde de Panamá

Escasez que antecede a la tragedia
Gutiérrez explicó que, incluso antes de los terremotos, cualquier persona que necesitara atención médica en un centro público debía llevar consigo insumos básicos como curitas, jeringas o ampollas, pues el sistema estatal no los proveía.
El hombre también cuestionó la respuesta del Gobierno venezolano frente a la emergencia al señalar que la ayuda oficial tardó varios días en llegar, mientras que países como España y El Salvador enviaron apoyo de manera casi inmediata.
El hospital de campaña japonés opera durante seis horas diarias con un equipo de 40 profesionales, entre médicos especializados en traumatología, anestesiología, pediatría e infectología. Lea también: Venezuela reabre colegios tras los terremotos, pero crece la preocupación por la seguridad de las escuelas

El centro cuenta, además, con equipos para exámenes de sangre y orina, así como para estudios de rayos X y ultrasonido, servicios que resultan fundamentales para una población que enfrenta dificultades crecientes para acceder a atención especializada.
En el mismo lugar espera Nancy Gallardo, de 73 años, quien sufrió una caída durante el momento de pánico generado por una falsa alarma de tsunami tras el sismo doble registrado el pasado 24 de junio.
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La mujer, que ya padecía dolencias previas, aseguró que su estado empeoró tras el incidente y que ahora siente dolor en todo el cuerpo, razón por la cual decidió buscar ayuda entre los médicos extranjeros ante el colapso de los centros de salud locales. Siga informado: La otra tragedia del terremoto en Venezuela, cientos de mascotas esperan ayuda en La Guaira

La lucha diaria por conseguir medicinas
En Catia La Mar, otro sector de La Guaira, la situación se repite frente a un hospital de campaña instalado por El Salvador, donde numerosas personas acuden principalmente en busca de medicamentos.
Entre ellas se encuentra un hombre que sobrevivió a un infarto y que enfrenta serias dificultades para dar continuidad a su tratamiento médico.
El director médico de esa misión, Roberto Gavidia, explicó que muchos de los pacientes atendidos perdieron durante los sismos los medicamentos que utilizaban para sus tratamientos habituales. Además: Los terremotos cambian el rumbo político de Venezuela en medio de una crisis sin precedentes

Este centro funciona las 24 horas del día y cuenta con áreas de triaje, consulta, estabilización, atención psicológica e, incluso, un espacio veterinario para atender a las mascotas de los damnificados.
A la respuesta humanitaria se han sumado cientos de profesionales provenientes de países como Estados Unidos, Alemania, Lituania, Reino Unido, Brasil, Colombia, República Dominicana, India, Catar y Barbados, quienes llegaron a territorio venezolano tras un desastre que dejó al menos 4.734 personas fallecidas y más de 16.700 heridas. Además: ONU alerta por grave deterioro humanitario en Venezuela tras los terremotos

La misión médica de la India, por ejemplo, concluyó su labor con un balance de 8.000 procedimientos médicos y 20 cirugías realizadas.
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De acuerdo con un informe reciente de las Naciones Unidas, que cita a la Organización Panamericana de la Salud, los terremotos agravaron una crisis sanitaria que ya arrastraba años de restricciones materiales, escasez de insumos y la salida masiva de profesionales de la salud del país.
La llegada de estos equipos médicos internacionales, según la organización, ha permitido ampliar de manera significativa la atención quirúrgica, la hospitalización y los servicios de urgencia disponibles para la población afectada.
















