Rodrigo Paz aseguró que Bolivia y Colombia están “más integrados que nunca” tras reunirse con José Manuel Restrepo durante la investidura de Keiko Fujimori en Perú.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que su país y Colombia atraviesan un momento de mayor acercamiento, luego del encuentro que sostuvo con el vicepresidente electo colombiano, José Manuel Restrepo, durante la ceremonia de investidura de Keiko Fujimori en Perú.
“Un mensaje a Bolivia, a Colombia y a América Latina, hoy (estamos) más integrados que nunca para poder sacar a nuestras naciones adelante y reiterar (...) es para la gente, es por la gente”, dijo Paz en un video en el que aparece junto a Restrepo y que fue difundido por el canal estatal Bolivia TV.
Por su parte, Restrepo reiteró al mandatario boliviano la invitación para asistir a la ceremonia de posesión del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.

El mandatario boliviano, que lleva poco más de ocho meses en el cargo, felicitó a De la Espriella en junio pasado por su victoria en la segunda vuelta presidencial y aseguró entonces que la región avanzaba hacia un “nuevo tiempo de libertad”.
Las relaciones entre ambos países atravesaron un momento de tensión durante el Gobierno del presidente saliente, Gustavo Petro. En mayo, el mandatario colombiano afirmó que Bolivia vivía una “insurrección popular”, en referencia a las protestas y bloqueos de carreteras promovidos por sectores que exigían la renuncia de Paz.
Como respuesta, Bolivia expulsó el 20 de mayo a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, al considerar esas declaraciones como una “injerencia”. Posteriormente, Colombia respondió con el cese de funciones del encargado de negocios de la embajada boliviana en Bogotá, Ariel Percy Molina Pimentel.

Pocos días antes de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, manifestó que el Gobierno de Rodrigo Paz esperaba restablecer plenamente las relaciones diplomáticas con Bogotá una vez concluyera el proceso electoral colombiano, con el objetivo de avanzar hacia la restitución de embajadores entre ambos países.











