El monarca reinó más de tres décadas y era uno de los más populares de Europa; el papa León XIV y varios gobiernos enviaron mensajes de condolencia.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El rey Harald V de Noruega murió a los 89 años, según informaron este viernes las autoridades de ese país. Su hijo, Haakon, se convirtió de manera automática e inmediata en el nuevo jefe de Estado, tal como lo establece el sistema de sucesión de la monarquía noruega.
Harald V había accedido al trono en enero de 1991, tras la muerte de su padre, el rey Olaf V. Estuvo más de tres décadas al frente de la jefatura del Estado, lo que lo convirtió en uno de los monarcas europeos con el reinado más prolongado de las últimas décadas.
Durante ese periodo mantuvo una popularidad alta y sostenida entre los noruegos, con un estilo de reinado discreto y una figura asociada a la unidad del país. Su muerte abre un periodo de duelo nacional y activa el protocolo de proclamación del nuevo monarca.
El mensaje del papa León XIV
El pontífice envió un telegrama al Palacio Real de Oslo dirigido al nuevo rey, en el que manifestó su tristeza por la noticia y trasladó su más sincero pésame a la familia real y a todo el pueblo noruego.
León XIV destacó los “múltiples años de dedicado servicio al Reino” del monarca fallecido y aseguró sus oraciones por su descanso eterno. También invocó las bendiciones de consolación y paz sobre la nación noruega y sobre todos los que lloran su pérdida.
Las reacciones desde Europa
La familia real neerlandesa fue una de las primeras en pronunciarse. El rey Guillermo Alejandro, la reina Máxima y la princesa Beatriz, reina de Países Bajos entre 1980 y 2013, se declararon profundamente entristecidos y recordaron la especial amistad que los unía a Harald V.
En un comunicado de la Casa Real, señalaron que el monarca sirvió a su país “con amor, orgullo y dedicación” y evocaron los momentos compartidos durante sus visitas a Oslo y al norte de Noruega. Cerraron diciendo que será recordado por su capacidad para cultivar la amistad y unir a las personas.
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El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, calificó el fallecimiento como una gran pérdida para Noruega y describió a Harald V como un rey que buscó siempre tender puentes y que supo evolucionar con los cambios de la sociedad. Jetten trasladó personalmente las condolencias al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.

Desde los países bálticos también llegaron mensajes. El presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, escribió en X que la dedicación de toda una vida del monarca a Noruega y a su pueblo será recordada con profundo respeto.
El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, subrayó la contribución de Harald V al fortalecimiento de la amistad entre ambos países y su apoyo a la libertad y la independencia lituana. El primer ministro de ese país, Mindaugas Sinkevicius, destacó su sabiduría, dignidad y entrega al servicio de su nación.
Desde Estonia, el primer ministro Kristen Michal afirmó que durante más de tres décadas el rey sirvió a Noruega con dignidad, calidez y un profundo sentido del deber, y que se ganó el respeto mucho más allá de las fronteras de su país.
















