Brasil define su futuro entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en una elección marcada por la polarización, la economía y el pulso político con Estados Unidos. El resultado podría alterar el equilibrio político regional y las relaciones en Colombia.

Brasil llega a la segunda vuelta electoral este domingo 25 de octubre con una de las carreras presidenciales más cerradas de su historia. No solo define su rumbo político en una campaña marcada por la polarización, el voto indeciso y la economía, elige entre dos proyectos de país que plantean visiones opuestas sobre su futuro con consecuencias más allá de sus fronteras. Se recomienda: Brasil elimina la jornada de seis días y los municipios calculan el costo de la medida
Una elección en el giganta suramericano, la mayor economía de América Latina, cuyo resultado podría reconfigurar el panorama político regional y la influencia de Estados Unidos en la región. La decisión la tienen los cerca de 158 millones de ciudadanos habilitados para votar entre el senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Ninguno puede cantar victoria: siete encuestadoras dan un empate técnico a ambos candidatos en liza, lo que vaticina un ‘foto finish’ en las urnas.

La contienda se mide en un balotaje con una diferencia mínima entre los candidatos. En la primera vuelta, celebrada el pasado 4 de octubre, la distancia en votos válidos fue de apenas 1,9 puntos porcentuales, la más estrecha registrada en una primera ronda desde el retorno de Brasil a la democracia en 1985. Lea: Brasil se alista para una reñida segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro
La disputa enfrenta a dos figuras con trayectorias y modelos políticos opuestos: Bolsonaro propone reducir el gasto público y los impuestos, además de endurecer la lucha contra la delincuencia organizada, mientras que Lula busca mantenerse en el poder por cuarta ocasión como uno de los principales referentes de la izquierda latinoamericana, apuesta por fortalecer la protección social, impulsar la inversión estatal y mejorar los ingresos de los hogares.

Lula y Bolsonaro: dos modelos de país en disputa
A juicio de Nadia Pérez Guevara, analista política y Doctora en Ciencia Política, esta elección en Brasil trasciende la continuidad de un gobierno o el cambio de orientación política.
En ese sentido, estima que el país se enfrenta a una disputa entre dos modelos de sociedad que representan visiones contrapuestas sobre la democracia, los derechos ciudadanos y el funcionamiento de las instituciones. Lea también: Brasil enfrenta una segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro marcada por la polarización
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Según ella, la confrontación no se limita a las diferencias partidistas o ideológicas, sino que también refleja una división más profunda entre quienes defienden los principios democráticos y quienes respaldan un proyecto que, desde esta perspectiva, entra en tensión con ellos.

Economía e inseguridad, claves para definir el voto en Brasil
Sin embargo, subraya que el ascenso del bolsonarismo volvió a poner en el centro del debate las tensiones en torno al orden democrático y abrió espacio para expresiones de extrema derecha que cuestionan aspectos centrales del sistema institucional. Otras noticias: Lula recorta distancias con Flávio Bolsonaro a una semana de las elecciones en Brasil
La seguridad y la distribución de los recursos se han convertido en ejes centrales de los discursos de la derecha y la extrema derecha, agrega la analista política, en la medida en que sus representantes suelen atribuir parte de los problemas sociales a las fallas del Estado, a las políticas redistributivas o a la incapacidad de los sistemas políticos para responder a las demandas ciudadanas.
Para ella este tipo de mensajes encuentra eco entre sectores que reclaman respuestas rápidas frente a la inseguridad y la incertidumbre económica. Diferencias, que a su parecer se manifiestan en asuntos como la protección de los derechos de las minorías, las políticas redistributivas y la independencia de las instituciones.

En este contexto, Brasil enfrenta tasas de interés asfixiantes, una deuda pública al alza y un déficit cercano al 10 % del Producto Interno Bruto, pero con el desempleo en niveles mínimos de 15 años y una inflación relativamente bajo control. Tenga en cuenta: Brasil vota entre Lula y Flávio Bolsonaro en unas elecciones marcadas por la tensión
En cuanto a la inseguridad y violencia, temas que preocupan a los votantes, los homicidios se ubican en un promedio de 20,1 víctimas por cada 100.000 habitantes, lo que representa una caída respecto a años pasados, aunque continúa entre las más altas de la región. Igualmente el 58 % de los brasileños percibe que la criminalidad ha aumentado en el último año.
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El papel de Trump y la influencia de Estados Unidos en la campaña
Rosembert Ariza Santamaría, profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Colombia, compara lo ocurrido en Colombia con Brasil: “la segunda vuelta se define entre la ultraderecha y la izquierda después del segundo ciclo del progresismo, y de varios triunfos de la derecha en la región con una injerencia directa de Estados Unidos señalando su favorito, para el caso el heredero y primogénito del sub judice (bajo juicio) Jair Bolsonaro”. Le puede interesar: Lula y Flávio Bolsonaro intensifican sus campañas antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil
Además califica el balotaje como un evento crucial porque se juega el futuro de América Latina, teniendo en cuenta que Brasil es la economía más importante de la región, y el impacto en Estados Unidos en sus elecciones de medio término, con un elemento que se evidencia en el activismo del gobierno de Trump en la campaña de Flávio Bolsonaro.
A pesar de no ser definitivo para sus elecciones domésticas, pronostica que un eventual triunfo de Bolsonaro constituiría un acierto de Trump para demostrar internamente que en el campo internacional todo no son equivocaciones.
“En la notoria caída de popularidad del presidente de Estados Unidos, el triunfo de Flavio es estratégica no solo para tener el control de toda América Latina sino por el redito que se pueda sacar en materia geopolítica”, dice Ariza Santamaría.
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Colombia y la región, ante un posible reordenamiento político en Brasil
En América Latina, esta tendencia se observa en gobiernos y movimientos que promueven una mayor cercanía con Estados Unidos, como ocurre en Argentina, Ecuador, Paraguay, Honduras y Perú, aunque cada caso presenta dinámicas internas particulares, apunta Pérez Guevara. Le puede interesar: Petro desde México se mete en las elecciones brasileñas y llama a combatir los bots en la recta final
En este punto hay que mencionar que las siete elecciones presidenciales celebradas en Latinoamérica desde 2025 coronaron a candidatos de derecha, un fenómeno insólito que le daría un mayor impulso si este domingo triunfara Bolsonaro.
Un resultado a favor del candidato derechista podría influir en las relaciones diplomáticas como por ejemplo con el gobierno colombiano de Abelardo De La Espriella, la integración regional y el fortalecimiento de los vínculos con Estados Unidos.
No obstante, este giro también se relaciona con el contexto internacional y con la influencia política de Trump, cuya visión del orden mundial ha contribuido a fortalecer referentes de derecha en distintos países.
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La polarización amenaza la gobernabilidad del próximo gobierno en Brasil
Por su parte, Juan Carlos Sánchez Sierra, docente de la Facultad de Comunicación y Periodismo de la Universidad Distrital, se refiere a la gobernabilidad en el país más condicionada por la polarización.
Opina que el resultado electoral no solo definirá la continuidad de un proyecto político, sino también la capacidad del próximo gobierno para enfrentar un panorama de creciente desconfianza ciudadana y confrontación entre sectores políticos. Otras noticias: Lula y Flávio Bolsonaro intensifican sus campañas antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil
“Independientemente de quién gane las elecciones, uno de los principales desafíos será construir condiciones de gobernabilidad en un país atravesado por profundas divisiones políticas”, advierte Sánchez Sierra, tras precisar que los antecedentes de confrontación, judicialización y represalias entre sectores rivales han contribuido a generar episodios de parálisis institucional e incertidumbre económica durante la última década.
A este panorama, anota el docente de la Universidad Distrital, se suman las dificultades para implementar políticas de ajuste al gasto público y el riesgo de que las decisiones relacionadas con la seguridad y el orden público desencadenen nuevas protestas sociales.

Así las cosas, Sánchez Sierra cree que el resultado electoral no resolverá automáticamente las divisiones existentes. Por el contrario, el nuevo mandatario tendrá que gestionar las diferencias políticas y sociales en un escenario en el que la confianza institucional constituye uno de los principales desafíos. Tenga en cuenta:Flávio Bolsonaro lleva a la Justicia el discurso de Lula en la ONU
“Las cifras económicas de Chile, Perú y Colombia y en especial Argentina, así como una crisis global que no deja de despuntar en el horizonte, elevan la desconfianza y volatilidad que despierta Bolsonaro cuando garantiza seguridad basada en una plena alineación con los Estados Unidos“, sentencia el docente universitario.
El posible escenario que plantea es preocupante: el revanchismo y la pugnacidad son estrategias políticas en ambientes polarizados que ante inquietudes por la democracia sirven como impedimentos a la gobernabilidad.

Democracia e institucionalidad en juego en Brasil
Rosembert Ariza Santamaría comparte esta opinión aludiendo a los efectos de división social y fractura nacional que serán evidentes en el corto y mediano plazo en Brasil.
“La consecuencia más evidente es la polarización interna, igual como sucedió y sucede en Colombia; quién gane tendrá la mitad a favor y los demás en la oposición, la gobernabilidad será por tanto muy frágil para el vencedor de estas elecciones”, sostiene. Además: Brasil va a las urnas con Lula y Flávio Bolsonaro bajo la lupa por casos judiciales
Nadia Pérez Guevara va más allá y remarca que la elección brasileña se inscribe en una discusión regional más amplia sobre el futuro de la democracia. Más allá de quién resulte vencedor, el desafío consiste en comprender cómo el malestar social, la polarización y la transformación de las fuerzas políticas están redefiniendo los límites del debate democrático en América Latina.
En conclusión, la disputa entre Lula y Bolsonaro representa a todas luces una confrontación sobre el papel de las instituciones, la garantía de derechos y el modelo de sociedad que Brasil aspira a construir, y que incidirá sin duda, en el espectro latinoamericano.


















