Con descripciones a escala nanométrica de las estructuras del aparato de alimentación de los colibríes, fue confirmado su mecanismo para tomar el néctar de las flores.

Publicado por: UNIVERSIDAD NACIONAL
Esta afirmación rebate lo que se pensaba hace más dos siglos atrás, cuando se propuso la idea de que estas aves usaban sus lenguas como diminutos tubos capilares para extraer el néctar. Así lo explica Alejandro Rico, investigador del Instituto de Ciencias Naturales, ICN, quien estudió en detalle toda la morfología que utilizan los colibríes para alimentarse, como su pico y lengua.
Los tubos capilares tienen un diámetro muy pequeño y los fluidos, como el agua, ascienden en su interior cuando la punta del tubo entra en contacto con la superficie del líquido. “Basados en la morfología de lengua, los biólogos expertos en colibríes consideraron que esta idea tenía sentido y la aceptaron como cierta. Incluso hace 30 años, fueron planteados modelos matemáticos detallados que explicaban el funcionamiento de estos tubos y sus interacciones con distintos tipos de néctar”, comentó el biólogo Rico.
Sin embargo, al indagar sobre estos modelos, el investigador encontró que el proceso de extracción acontecía de forma diferente, puesto que si los colibríes tomaran el néctar por capilaridad, en las flores que están erectas, es decir, mirando hacia arriba, sería más difícil de obtener el líquido, contrario a las flores péndulas, que miran hacia abajo.
“Encontramos que cuando la lengua está fuera del néctar, parece como un par de tubos huecos unidos en una sola estructura. Pero al penetrar el líquido, la lengua se expande y se abre, dejando de parecerse a un tubo”, explicó.
Contexto
Los colibríes son las aves más pequeñas del mundo y la extracción del néctar de una flor puede durar menos de un segundo. Cuando se alimentan introducen todo el pico dentro de la flor y solo es posible la cabeza, por esto fueron usadas cámaras de alta velocidad, potentes lentes de fotografía y comederos especiales, simulando la cámara de néctar, con el fin de visualizar cómo se mueve el pico y la lengua del ave dentro de la flor.












