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Jueves 06 de agosto de 2026 - 04:55 PM

¿Quién mató al niño futbolista de 13 años en Piedecuesta? El crimen sigue sin resolverse

El crimen que acabó con la vida de un niño de 13 años en Piedecuesta aún permanece en la impunidad. Su familia espera que las autoridades identifiquen y capturen a los responsables.

El adolescente soñaba con convertirse en futbolista profesional.
El adolescente soñaba con convertirse en futbolista profesional.

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Publicado por: Redacción Judicial

Han pasado casi tres meses desde aquella noche que cambió para siempre la vida de una familia en el barrio Suratoque, Piedecuesta. Desde entonces, el tiempo parece haberse detenido para quienes aún no encuentran una explicación sobre el asesinato del menor de 13 años.

Cada mañana comienza igual, con el silencio que dejó la ausencia de un niño que debería estar preparándose para ir al colegio o al entrenamiento de fútbol, y no descansando en una tumba del cementerio municipal.

Tenía apenas 13 años. Era estudiante de sexto grado del colegio Balbino García, el tercero de cuatro hermanos y una de las jóvenes promesas del fútbol en Piedecuesta. Su rutina era tan sencilla que su madre todavía la repite de memoria.

“Él mantenía era de la casa al colegio y del colegio al entrenamiento de fútbol. Nada más. No tenía nada que ver con eso que dicen. Era un niño sano”, afirmó con la voz entrecortada a Vanguardia.

Pero la noche del pasado 15 de mayo alguien decidió apagar todos esos sueños.

Una caminata que nunca terminó

Eran aproximadamente las 9:45 de la noche. Después de cumplir con sus actividades, el adolescente caminaba de regreso hacia su vivienda.

Le faltaban pocos minutos para llegar. Al pasar por la calle 4 con carrera 9, en inmediaciones de la conocida cancha del Pobre Luis, en el barrio Villanueva, fue interceptado por varios sujetos.

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En cuestión de segundos recibió una puñalada en el tórax. Los agresores escaparon antes de que alguien pudiera detenerlos.

Vecinos y personas que estaban cerca corrieron para auxiliar al menor mientras llegaba una ambulancia. La esperanza era que sobreviviera.

Fue trasladado de urgencia al Hospital Internacional de Colombia, HIC, donde los médicos hicieron todo lo posible por salvarle la vida. Ingresó a cirugía, pero la herida era demasiado grave. Horas después confirmaron que el niño había fallecido.

Un crimen sin respuestas

Desde entonces, la familia vive atrapada entre el duelo y la incertidumbre. No saben quiénes lo mataron. Tampoco entienden por qué.

Las autoridades continúan investigando el caso, pero hasta ahora no han entregado resultados que permitan esclarecer el homicidio.

El adolescente de 13 años fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de la herida.El adolescente de 13 años fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de la herida.

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El adolescente de 13 años fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de la herida.
El adolescente de 13 años fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de la herida.

“No ha habido nada hasta el momento que nos diga qué pasó. Lo único que nos dicen es que hay que esperar, tener paciencia. Eso es lo que nos manifiesta la Sijin”, cuenta su madre.

Pero pasan los días, las semanas, los meses y el caso continúa sin resolverse.

“Hasta el momento solo Dios sabe por qué lo hicieron. Era un niño que apenas empezaba a vivir”, agregó.

Tras el crimen surgieron versiones que apuntaban a las llamadas “fronteras invisibles”, una problemática que afecta algunos sectores de Piedecuesta.

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Sin embargo, su familia rechaza esa hipótesis. Aseguran que el adolescente jamás estuvo involucrado en conflictos, pandillas o actividades delictivas.

“Él no tenía que ver con eso porque no tenía problemas con nadie. Siempre se crió aquí, en Suratoque. Todo el mundo lo conocía. Su vida era estudiar y jugar fútbol”, añadió.

Quienes compartieron con él lo recuerdan como un muchacho tranquilo, respetuoso y disciplinado. Su mundo se reducía al colegio, su hogar y la cancha. Nada más.

El balón era su felicidad

Desde los cinco años descubrió que el fútbol era mucho más que un pasatiempo. Era su pasión.

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En 2023 ingresó al Sporting Fútbol Club de Piedecuesta, donde rápidamente llamó la atención de entrenadores y compañeros por su compromiso.

Nunca faltaba a un entrenamiento. Siempre quería aprender y siempre soñaba con ser mejor. Tenga en cuenta: Indignación por el asesinato de un adolescente de 13 años en Piedecuesta

“Su único vicio era jugar fútbol. Él solamente quería triunfar, ser el mejor jugador y llegar a ser profesional”, recordó su madre.

Era hincha del América de Cali. Veía partidos, hablaba de jugadores y soñaba con algún día ser futbolista profesional.

En la vivienda todavía permanecen sus recuerdos: los guayos, los uniformes, los cuadernos del colegio y las fotografías familiares. Todo sigue en el mismo lugar. Lo único que falta es él.

“Este tiempo sin él ha sido muy difícil. Todos los días uno saca fuerzas para seguir adelante, pero seguimos sin respuestas”, expresó su madre.

El cuerpo del menor reposa en el cementerio de Piedecuesta, donde sus familiares lo visitan con frecuencia.

Una recompensa y un llamado a la comunidad

Como parte de las acciones para avanzar en la investigación, la Alcaldía de Piedecuesta anunció una recompensa de hasta $15 millones para quien suministre información que permita identificar y capturar a los responsables del homicidio, uno de los 19 asesinatos registrados durante el primer semestre de este año en el municipio.

Mientras tanto, la familia mantiene vivo un único pedido.

“Nosotros, como familia, pedimos justicia. Que se aclaren las cosas, que se conozca qué pasó y por qué se metieron con un niño que tenía tantos sueños e ilusiones. Él no debía morir así”, concluyó su madre.

Publicado por: Redacción Judicial

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