El asesinato de Camilo Rojas sigue sin encontrar justicia. Mientras el proceso judicial avanza entre aplazamientos, su padre insiste en que el crimen no puede quedar en la impunidad. Conozca los detalles.
Publicado por: Redacción Judicial
Han pasado más de seis meses desde que Camilo Andrés Rojas Reyfue asesinado tras el clásico entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga. Mientras el único capturado sigue sin aceptar su responsabilidad y las audiencias continúan aplazándose, su familia vive atrapada entre la tristeza, la impotencia y la esperanza de que algún día todos los responsables respondan ante la justicia.
El calendario sigue avanzando, pero para Saúl Rojas el tiempo parece haberse detenido aquella noche del 27 de enero, cuando perdió a su hijo en la capital nortesantandereana.
Desde entonces aprendió a refugiarse en el trabajo de la finca para intentar espantar los pensamientos que lo persiguen. Dice que mantenerse ocupado es la única forma de no dejarse consumir por la ausencia de Camilo.
Pero hay días en los que ni eso alcanza.
“A veces me hago la idea de que está viajando, que está en otro país, por allá en Australia o algo así. Porque aceptar que ya no está... es muy duro”, contó a Vanguardia.
Su hijo, Camilo, tenía apenas 24 años cuando fue asesinado, presuntamente a manos de barristas del Cúcuta Deportivo, tras el clásico del Oriente colombiano.
Hoy, además de sobrellevar un duelo que no cesa, la familia enfrenta otro dolor: ver cómo el proceso judicial avanza con desesperante lentitud.
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“Aplazan y aplazan”
La indignación de Saúl crece cada vez que recibe noticias sobre el lento avance del proceso judicial. Vea además: Crimen de Camilo Rojas, hincha del Atlético Bucaramanga: revelan que fue por tatuajes
Según relató, las audiencias programadas para definir la situación judicial de Wilder Francois Arias Galvis, conocido con el alias de ‘Franco’ y único capturado por el caso, fueron suspendidas en repetidas ocasiones.
“Ellos citan a una audiencia y la aplazan porque el abogado del capturado no se presenta. Otras veces es por el juez. Así se la han pasado todo este tiempo. Solamente hay un capturado y tampoco lo han sentenciado. Aplazan y aplazan”, dijo.

La próxima diligencia judicial ya tiene nueva fecha, aunque la familia reconoce que vive con la incertidumbre de que vuelva a ocurrir lo mismo.
Ante el temor de que el caso pierda impulso, los familiares decidieron contratar un abogado penalista particular para acompañar el proceso y velar por sus derechos como víctimas.
El silencio del único capturado
Hasta ahora, el único detenido por el homicidio no ha aceptado su responsabilidad ni ha revelado quiénes participaron en el crimen.
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“Él no se ha declarado culpable. No ha confesado nada. No quiere decir con quiénes cometió el crimen de mi hijo”, afirmó Saúl.
Lo que más indigna a la familia es que, pese al tiempo transcurrido, las autoridades aún no han logrado identificar y capturar al resto de los señalados cómplices.

“Como familia pedimos que al menos condenen a ese capturado. Si él no quiere colaborar, por lo menos que responda. No tienen los nombres ni saben dónde están los demás muchachos. Cualquier pista serviría”, expresó,
Un crimen por una camiseta
Todo ocurrió tras el partido disputado en el estadio General Santander, donde Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga empataron 2-2 en un clásico marcado por disturbios dentro y fuera del escenario deportivo.
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Camilo había llegado desde Bucaramanga esa misma mañana junto con otros aficionados para apoyar a su equipo, como lo hacía con frecuencia dentro y fuera del país. Al terminar el encuentro acordó reunirse con un grupo de amigos.
Hacia las 6:00 de la tarde del 26 de enero llegó a una estación de servicio ubicada junto al Canal Bogotá, sobre la calle 2. Allí permaneció durante unos 20 minutos mientras esperaba a sus compañeros.
No llevaba puesta ninguna camiseta alusiva al Atlético Bucaramanga. Sin embargo, de acuerdo con la investigación judicial, fue abordado por un grupo de barristas del equipo local que comenzó a interrogarlo. Tenga en cuenta: La historia de Camilo Rojas, el hincha del Atlético Bucaramanga asesinado en Cúcuta
Los agresores lo obligaron a levantarse la camiseta para verificar si pertenecía a alguna barra rival. Fue entonces cuando descubrieron varios tatuajes relacionados con el conjunto ‘Leopardo’.
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Ese hallazgo desató la violencia. Al menos seis hombres comenzaron a golpearlo brutalmente. Camilo intentó escapar.
Corrió aproximadamente una cuadra hasta llegar al separador de la Diagonal Santander. Pero ya estaba gravemente herido. Allí lo alcanzaron nuevamente sus perseguidores. Según la investigación, uno de ellos le propinó la puñalada que acabó con su vida.
Sin camiseta y agonizando, el joven cayó al suelo mientras sus agresores escapaban. Algunas personas que pasaban por el lugar intentaron auxiliarlo y lo trasladaron a un centro asistencial, donde falleció pocos minutos después.
La captura
Las labores investigativas permitieron avanzar semanas después. El 17 de febrero, investigadores de la Sijin capturaron a Wilder Francois, alias de ‘Franco’, señalado de participar en el homicidio.
La detención fue posible gracias a un operativo desarrollado en el barrio Doña Nidia, en Cúcuta, luego de que los investigadores analizaran más de 20 horas de grabaciones de cámaras de seguridad que permitieron identificar al presunto responsable.
Sin embargo, para la familia el caso está lejos de cerrarse. Insisten en que fueron varias las personas que atacaron a Camilo y que todos deben responder ante la justicia.
“Él no se metía con nadie”
Cuando habla de su hijo, Saúl no puede evitar preguntarse por qué ocurrió todo.
“Era un muchacho tan joven, que no se metía con nadie. Otra cosa sería que hubiera sido un joven problemático, pero él no era así”, dice.
La tristeza se hace aún más fuerte cuando piensa en la fecha que se acerca.

Este 7 de agosto, Camilo habría cumplido 25 años. Además, estaba a solo dos semestres de graduarse como médico veterinario de la Universidad Cooperativa de Colombia, UCC.
En lugar de celebrar, familiares, amigos y compañeros llegarán hasta el cementerio para rendirle un homenaje y recordar al joven cuya vida terminó por la intolerancia.
El padre hizo una reflexión dirigida a quienes viven el fútbol con violencia, justo cuando Atlético Bucaramanga y Cúcuta Deportivo vuelven a enfrentarse en un nuevo clásico del Oriente colombiano.
“Hago un llamado a la tolerancia entre los hinchas. Que sepan ganar y perder. Cada persona es libre de escoger el equipo que quiera, pero nadie puede quitarle la vida a otro ser humano por eso. No es justo. Estamos muy mal en Colombia”, concluyó.















