martes 21 de mayo de 2019 - 12:00 AM

Cristina vuelve a la carga

La expresidenta vuelve al ruedo político en Argentina. Su decisión de pasar a un segundo plano como ‘vice’ es vista como una movida política para ganar a los electores de centro.
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El sorpresivo anuncio de Cristina Fernández de Kirchner, sobre quien pesa un juicio por corrupción, como fórmula vicepresidencial, sacude la escena política en ese país, que afronta una incertidumbre económica sin precedentes.

La exmandataria de centro izquierda y hoy senadora de 66 años, muestra así sus cartas, de cara a las elecciones presidenciales de octubre próximo. Su compañero de fórmula será el exjefe de Gabinete, Alberto Fernández, un peronista moderado, con buena relación con el establishment y con los medios.

Aunque se pensó que buscaría un tercer período en la Casa Rosada, Fernández de Kirchner optó por ser la ‘vice’, lo que es visto como una jugada política en virtud del asedio judicial que enfrenta y al que ella califica como “persecución política”.

En pleno año electoral, la dos veces presidenta de Argentina, entre los años 2007 y 2015, se sienta en el banquillo de los acusados.

Justamente, hoy inicia el primer juicio en su contra, en el marco de acusaciones de corrupción relacionadas con contratos de obras públicas adjudicados a un empresario, cercano a la expresidenta. Si es condenada, podría purgar entre cinco y 16 años de prisión.

Pero no es el único. La actual senadora por el peronismo tiene abiertos 12 procesos judiciales en su contra.

Eduardo Vior, analista internacional argentino, lo considera como una “escenificación para que ella aparezca respondiendo a una indagatoria en un juicio oral”. Es decir, “todo un juego de cámaras y fotografías”, añade.

Esto, porque según él, no se le ha permitido a la defensa presentar pruebas, “y la acusación utiliza como única carga testimonios de periodistas y políticos que han sido denunciados en las causas por espionaje”.

Al respecto, Julián Schvindlerman, escritor y analista político argentino, recuerda que desde su salida del gobierno, tras dos mandatos seguidos, Fernández de Kirchner ha estado enfrentada a una serie de acusaciones formales, procesamientos judiciales, juicios orales y la consecuente condena social y decaimiento de imagen pública asociados.

“Habrá que ver qué impacto tendrá en la gente la imagen de la expresidenta sentada en el banquillo de los acusados en el juicio oral”, dice.

Schvindlerman agrega, en esa línea: “ella sigue siendo aclamada por un sector leal, pero sus desafíos judiciales le restan peso”. Y advierte que su candidatura abre un abanico político y judicial distinto.

En cuanto a su compañero a la Presidencia, Vior interpreta que probablemente optó por esta solución, en parte para no dañar la unidad del peronismo y del kirchnerismo en virtud de los procesos judiciales en su contra. Pero también lo percibe a partir de la crisis económica y dependencia externa del país.

En ese sentido, explica que Alberto Fernández es un político que, si bien fue jefe de Gabinete de Néstor Kirchner entre 2003 y 2007, viene originariamente de la derecha neoliberal de los años 90, se ha ido transformando y evolucionando, pues tiene unos fuertes lazos con los grandes conglomerados económicos, y el grupo Clarín, el grupo mediático monopólico que domina el mercado de medios en Argentina, y sectores de partido demócrata en Estados Unidos.

Entonces, en su opinión, el poder está repartido dentro de esa fórmula política Fernández-Fernández. La expresidenta tiene un fuerte poder de movilización y predicamento popular, mientras que Fernández tiene lazos muy importantes en los círculos de poder no vinculados en forma directa al gobierno de Donald Trump, señala.

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“Salvataje”

En resumen lo define como una “operación de salvataje, pues al ponerse como precandidata vicepresidencial garantiza a los sectores populares el control sobre las políticas que se realicen y por otro lado, al poner al exministro Fernández como presidenciable le está haciendo un gesto a los sectores dominantes”.

Sobre este punto, Schvindlerman asegura que la expresidenta Fernández ha estado manteniendo reuniones con los sectores peronistas y progresistas para aunar esfuerzos en desbancar a Mauricio Macri.

“Hay otros actores políticos a tener en cuenta de aquí a octubre todavía, pero es claro que Fernández de Kirchner resurgió con fuerzas en las últimas semanas”, destaca.

Para Vior, el gobierno de Mauricio Macri la tiene difícil en su carrera por la reelección, porque “ha apostado exclusivamente al apoyo del Fondo Monetario Internacional y de Estados Unidos, para tener dólares que sostengan de algún modo las reservas del Banco Central y así espera bajar la inflación”.

Lo que a su modo de ver, es una apuesta que no está dando frutos, porque está demostrando que es una “utopía”, porque Argentina en este momento está experimentando una tasa de inflación del 54% anual.

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