Cartas del lector
Lunes 10 de enero de 2011 - 12:00 AM

Gracias Dr. Julio Enrique Avellaneda Lamus

Esta navidad, año nuevo y reyes han sido los más tranquilos en materia de seguridad vial en nuestra "Empresa de todos".

Publicado por: HAGASE OIR

Revisando los años anteriores uno piensa, querer es poder, y esto fue lo que hizo el Director de Tránsito en nuestra ciudad, gracias extensivas a todo su personal sin cuya colaboración no estaríamos escribiendo estas felicitaciones.

Que nuestro personal no es suficiente se decía en la reunión con algunos taxistas, esto es cierto, el señor alcalde fue el primero en reconocer, pidió comprensión, colaboración a los taxistas en cuanto tiene que ver con la seguridad y el buen trato con los turistas y pasajeros en general, que son quienes dan el pan de cada día, especialmente en cuanto a seguridad se refiere, ya que sus equipos de radio les otorga el poder estar en contacto con las líneas de seguridad.

Dr. Julio Enrique Avellaneda Lamus: reciba nuestra nota de felicitaciones por poner en marcha la difícil tarea del desplazamiento que ha sido muy eficaz, con los resultados anteriores y no dé un paso atrás con los señores motociclistas que son el dolor de cabeza en todas las épocas, violando todas las normas: velocidad, semáforos, zigzag, andar por los andenes, en fin, todos los mandamientos que son diez de la ley de Dios, son pocos para pasar por encima de ellos. Que la Divina Providencia y sus conocimientos lo iluminen para que este año que empieza podamos terminarlo sin tantas cruces en las vías y familias destrozadas por la pérdida de un ser querido.

Pedro J. Chinchilla Meza


Disquisiciones

A los dos meses de ejercer la Presidencia de la República el Dr. Julio César Turbay Ayala tuvo a bien designarme Agregado Cultural de la Embajada de Colombia en Madrid (España). No acepté el cargo no obstante haber sido felicitado por varias personalidades.

Al mes siguiente fui designado Cónsul en Venezuela, concretamente en la ciudad de San Antonio, del Estado Táchira.

Este cargo sí lo acepté y lo desempeñé durante cuatro años. Nadie puede predecir el futuro, pero es posible que cometí un grave error al no viajar a España. En la madre patria mi carrera como escritor, más exactamente como novelista, habría sido un rotundo éxito. Claro que aquí en Colombia y especialmente en Bucaramanga, no me ha ido del todo mal. He vendido todos mis libros y la crítica ha sido benévola. ¿Por qué traigo a la memoria estos hechos? Por la sencilla razón de que me acordé de un dicho según el cual "nadie es profeta en su tierra".

Pasando a otro tema, me alegré bastante de que a Mario Vargas Llosa le hubieran adjudicado el premio Nobel de literatura el año pasado. Se lo tenía ganado. Claro que le tocó situarse en España, igual a lo que le sucedió a Gabriel García Márquez hace varios años atrás.

Fueron muchos los personajes santandereanos que le dieron gloria a nuestro departamento en el año que acaba de terminar. Raro que ninguno de ellos resultó poeta, escritor, novelista, filósofo, historiador. ¿Pasaron de moda los intelectuales, los hombres de pensamiento? ¿Qué está sucediendo ahora? ¿Los héroes son los cantantes, los señores de la farándula, los dueños de las empresas o quienes patean una pelota en los estadios?

Parece que amainó el invierno. Ya era hora. La lluvia es buena pero corta y de noche, cuando las gentes se acuestan y llega el sueño reparador. De día es buena pero en los vasos de cristal, con un pedazo de dulce en la mano izquierda. Hasta pronto.

Guillermo Reyes Jurado


La Gorda de Botero

Colocaron en el parque San Pío una gorda en bronce del maestro Botero, obra que, según el Alcalde se adquirió para la ciudad cuando ignorábamos los desastres que nos ocasionaría el invierno.

Pareciera que para entonces la Administración desconocía las múltiples y sentidas necesidades que aquejan a Bucaramanga en todos los aspectos, tales como salud, educación, vivienda, seguridad y, lo más necesario subsistencia para las miles de familias que no tienen qué comer y que por las calles deambulan mendigando un pedazo de pan. La obra de Botero para el reducido número de personas que dicen conocer y admirar el arte, pueda que se justifique, pero para la inmensa mayoría que somos absolutamente profanos en achaques artísticos, la inversión de dos mil quinientos millones de dineros que aportamos en impuestos, eso sí francamente es un despropósito mayúsculo.El Sr. Alcalde, que le sobra el dinero, debió hacerle ese regalito a la ciudad y así cuidarse de ganar indulgencias con avemarías ajenas.

Luis Martín Parra Carreño

Publicado por: HAGASE OIR

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