En el parque San Pío se engalana y se embellece con una sopergorda desnuda; no es más que una estatua o monumento en homenaje a la obesidad, una escultura a la mujer fenómeno con sus dimensiones estrambóticas, regalo del señor alcalde Fernando Vargas Mendoza a Bucaramanga en sus 388 años por la bobadita de $2.500 millones.
Publicado por: HAGASE OIR
A la mayor parte de transeúntes que pasamos por allí, nos produce repugnancia, fastidio y mal gusto, pero pensamos que el señor alcalde ya debe tener la réplica para colocarla a la entrada de la Alcaldía.
Las calles de Bucaramanga en su mayoría están deterioradas con huecos por doquier; los asilos de ancianos carecen de recursos suficientes. Los trabajadores informales en su rebusque, para poder sobrevivir son perseguidos por la policía, se convertirán en futuros delincuentes. El turismo cultural solo favorece a los grandes hoteles y restaurantes.
Por la ola invernal continuará la erosión causando grandes daños señor alcalde. La industria y el comercio, agradecen inmensamente los logros que se han conseguido a través de su gestión a nivel nacional e internacional, con el respeto que se merece, aquí sí se le fueron los pies, la lluvia de críticas que tendrá que soportar.
Miguel A. Muñoz C.
El mini salario
El aumento del salario mínimo favorece a los grandes empresarios que con ese pretexto suben el precio de sus productos en un 30%, mientras los pequeños fabricantes que les surten sus insumos no gozan de ese mismo beneficio, pero la carga laboral es por igual.
Ningún salario mínimo alcanza para sostener una familia, por eso deben colaborar hasta el perro de los hijos. ¿Qué tal que los hijitos de Uribe no hicieran sus negocitos de finca raíz? El pobre papá no podría solito mantenerles su dolce vita.
Sería más conveniente para el trabajador que congelaran el salario y a su vez todo lo que incremente el costo de vida incluyendo impuestos, servicios públicos y hasta el aguardiente de caña para que la felicidad sea completa.
Yo insisto en que me entreguen esos 10 pesitos que dan de ñapa o los ajusten a 100 como hacen los bancos y los almacenes cuando de dar vueltos se trata. "Los trabajadores son los que salvan la sociedad, los que redimen la raza". Eugene V. Debs.
Graciela de Salcedo
Se venden lotes en el aire
Vanguardia informa en primera página sobre la venta de lotes en derrumbes y en terrenos de ladera para construcción de vivienda popular ilegal y pirata.
Sobra decir quiénes lo compran. Pero sí les corresponde a todas las autoridades perseguir este comercio. El problema es que las constructoras privadas no tienen programas para estratos 1 y 2. La banca menos. No hay oferta, pero hay una demanda en crecimiento.
Los buenos terrenos con servicios incluidos son para una minoría privilegiada. ¿Dónde deben vivir los más pobres si también tienen derechos? Y son los que más votan, precisamente para sostener el sistema. La clase política, la empresarial, la de las páginas sociales, tienen la palabra.
Ernesto Rodríguez Albarracín
La política hace ricos
Todo el que llega a ser politiquero en Colombia y es elegido como servidor público, accesión el que ya es rico, nos preguntamos ¿cómo lo harán? Porque se enriquecen tan rápidamente y cuál es el control del Estado, porque los recursos se esfuman y siempre salen con el cuento que no alcanzan.
Será que los particulares tienen que ver en todo esto con sus contrataciones con el Estado, será que son los que suministran las tajadas a quienes consiguen sus contratos y éste los reparte al politiquero por debajo de la mesa, son solo suposiciones, pero por qué la política hace ricos.
En nuestro medio es muy frecuente oír, ver con nuestros propios ojos el derroche de plata de los políticos que se lanzan a candidatos a Concejos, diputados, alcaldes y gobernadores y se mantienen por años y después siguen en el poder patrocinando a la familia y amigos y amarran a la gente influenciada y éste no escoja por méritos el candidato que tenga ideas de cambio.
Así la política sea la enfermedad del siglo en Colombia con sus constantes recargas en todos los ámbitos económicos, nacionales y regionales, aprobando todo lo que se les antoja en perjuicio al pueblo y seguimos contentos, criticamos, escribimos, salen en los noticieros, en revistas, pero no nos conmovemos ni exigimos esos cambios que realmente sirvan en pro de una democracia para todos.
Sigamos así y sigamos votando por los mismos politiqueros, por el que más habla bonito, el que tiene más poder político, el que le sobra la plata y no necesita y después no se siga quejando, porque ya después es demasiado tarde, tarde lo es, claro está que nadie hace nada, vaya Ud., llevamos muchos años conviviendo con esta misma enfermedad.
Luis Francisco Silva Pérez











