Quiero agregar algo más en relación al despilfarro económico generado en el municipio de Bucaramanga. No he visto ni oído concepto favorable alguno que justifique semejante despropósito, diferente a las explicaciones inaceptables dadas por el Alcalde.
Publicado por: HAGASE OIR
La adquisición de una obra de arte, sin entrar a considerar sus calidades, por más de 2.600 millones de pesos, en circunstancias normales es una torpeza y en circunstancias críticas como la actual, un delito.
No podemos permitir que un gobernante a quien califican, no sé con que termómetro como uno de los mejores de Colombia, malgaste el erario con semejante irresponsabilidad, mientras la ciudad se hunde en el abandono, en la criminalidad y en la miseria. El Alcalde no solo debe responder ante su propia consciencia sino ante las entidades de control, cómo es que maneja los dineros públicos, que son patrimonio de todos los ciudadanos, y que se quedan enredados en contratos inocuos que solo benefician a quienes los suscriben.
La Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación, deben de oficio investigar tantos desmanes denunciados suficientemente por la ciudadanía y que el señor Alcalde olímpicamente parece desconocer. Nos hemos acostumbrado a aceptar sin fórmula de juicio las actuaciones de nuestros gobernantes, como si temiéramos represalias de su parte, olvidando el valor de nuestros antepasados que signaron un destino digno, que como van las cosas, no merecemos.
Eulogio Uscátegui Mantilla
Alcaldadas
Criticábamos al Alcalde de Bucaramanga porque no había hecho nada y la ciudad está llena de huecos, basura, indigentes e insegura. Pues ahora sí actuó. Firmó un contrato para "tapar" huecos y los están tapando, dejando las calles llenas de turupes. Ahora parece que fuéramos sobre una montaña rusa. ¿Cuánto tiempo aguantarán esos parches?.
Está modernizando la ciudad y nos van a cobrar valorización para hacer unos intercambiadores, pero se gasto 2500 millones de pesos en una gorda de Botero para el parque San Pío. ¿Por qué no recupera esa plata también por valorización? Aprobó un incremento de $400 en la carrera de taxis, un incremento superior al 11%. En Bogotá solo autorizaron $100 y la mínima es de $3.200, en Bucaramanga vamos adelante, ya la mínima vale $4.000. Gracias señor Alcalde, eso es modernidad. Insiste en el teleférico para Morrorico, donde con esa plata debería hacer unas 5.000 viviendas en un terreno firme y seguro y reubicar esa población en alto riesgo, creando a la vez en Morrorico un parque que sea el pulmón de la ciudad. Con esas alcaldadas, es mejor que continúe el último año sin hacer nada y no la siga embarrando. Nota al margen: Lo Llaman de la FM de RCN para preguntarle por el despilfarro de plata en la Gorda y contestó "Es que estamos modernizando la Ciudad, vamos a construir tres intercambiadores, un teleférico, estamos haciendo ruedas de negocios, etc., etc, le hicieron tres preguntas más sobre temas diversos y contestó lo mismo.
Luis Alejandro Lasprilla Álvarez
Balas perdidas
Durante las festividades de fin y principio de año en Colombia, fueron muchos los niños que resultaron muertos o heridos con balas perdidas disparadas por personas irresponsables y cobardes. Cobardes porque esas armas de fuego nunca las utilizan para combatir el sicariato, los paseos millonarios, los atracos para robar dinero retirado de los bancos, las extorsiones o robos a las residencias, etc. Las personas que disparan al aire lo hacen para demostrar prepotencia amparados en el poder de las armas.
Han sido muy pocas las personas que con las armas han evitado ser víctimas de sicarios, del paseo millonario, de asaltos para robarles el dinero retirado de los bancos, etc. Por eso el gobierno debe prohibir el porte de armas aún con salvoconducto, y periódicamente realizar operativos para decomisar todo tipo de armas y judicializar a las personas que les sean decomisadas. Las armas únicamente las deben portar y utilizar si es necesario, los organismos de seguridad del Estado.
Miguel Jaimes
Se acabaron las vacaciones
Se nos fue el año viejo y llegó el 2011. Luego de la euforia de las festividades navideñas y nuevo año, una nueva tarea se avecina. Tras un descanso necesario, toca ahora volver al trabajo porque los gastos bastante abultados, no darán espera para cancelarlos.
A los estudiantes se les avecina el nuevo año escolar: en pocos días tomarán vida los bullicios de aulas y patios de recreo. Contrastarán llantos y alegrías porque a algunos, una mala pasada les hace repetir grado, mientras otros serán nuevos en el curso porque ganaron el año o milagrosamente pasaron la validación.
Lo que aún está oscuro es allí donde el cruel invierno tiene inundadas las aulas, donde para llegar, alumnos y maestros tendrán que echar la pata al agua o esperar.
Igual cosa no se sabe cómo resolver allí donde los albergues para los damnificados son los establecimientos educativos. Se habla de que todo se arreglará y que a tiempo deben iniciarse las clases, pero del decir a la realidad hay un largo trecho. Es fácil desde el escritorio apacible y acogedor y no así, estar en la zona inhóspita de los ríos desbordados o en las ruinas en que se convirtieron varios pueblos y ciudades, donde la magnitud de la tragedia aún no se ha medido en su verdadera dimensión.
De todos modos, es la euforia de comenzar un año la que nos aferra a una nueva esperanza y nos hace levantar con optimismo. Bienvenido 2011.
Tobías Herrera Méndez











