Aprendí a amar la filosofía desde hace unos diez lustros, en las recordadas aulas del Glorioso Colegio de Santander y mucho me honro con la valiosa amistad de quienes fueron mis profesores en esa época. Desde entonces, cada vez que puedo, leo textos de filosofía y me agrada buscar y degustar en ellos las nuevas y diferentes metodologías con las cuales esta valiosa ciencia se presenta a la atención de espíritu humano.
Publicado por: Jaime Luis Gutiérrez G.
Aprendí a amar la filosofía desde hace unos diez lustros, en las recordadas aulas del Glorioso Colegio de Santander y mucho me honro con la valiosa amistad de quienes fueron mis profesores en esa época. Desde entonces, cada vez que puedo, leo textos de filosofía y me agrada buscar y degustar en ellos las nuevas y diferentes metodologías con las cuales esta valiosa ciencia se presenta a la atención de espíritu humano.









