Cuando a uno le hablan de contrato estatal, uno piensa en las grandes obras de infraestructura de miles de millones, pero uno no se imagina un patrocinio por 10 millones en un desayuno; ¿o sí? Pues ese es el contrato del que hablaban los medios cuando publicaron que el Consejo de Estado había anulado la credencial de la Senadora Marta Lucía Ramírez por contratar con el Estado seis meses antes de su elección.
Publicado por: LAURA VALDIVIESO
Cuando a uno le hablan de contrato estatal, uno piensa en las grandes obras de infraestructura de miles de millones, pero uno no se imagina un patrocinio por 10 millones en un desayuno; ¿o sí? Pues ese es el contrato del que hablaban los medios cuando publicaron que el Consejo de Estado había anulado la credencial de la Senadora Marta Lucía Ramírez por contratar con el Estado seis meses antes de su elección.











