Leo, como suele ser llamado por sus amigos y allegados, es un hombre que ha sabido conjugar las más nobles y bellas cualidades de la raza santandereana: honestidad, laboriosidad, generosidad, valoración máxima de la familia, los amigos y sus compromisos laborales, transparencia en todas sus actuaciones, escrupulosidad en el cumplimiento del deber, enorme y generosa capacidad de servicio a su prójimo, calidez en la amistad y ternura en sus relaciones familiares y de hogar. Por estas razones no pasa desapercibido en los círculos que frecuenta y siempre logra lo que se propone.
Publicado por: Jaime Luis Gutiérrez G.
Leo, como suele ser llamado por sus amigos y allegados, es un hombre que ha sabido conjugar las más nobles y bellas cualidades de la raza santandereana: honestidad, laboriosidad, generosidad, valoración máxima de la familia, los amigos y sus compromisos laborales, transparencia en todas sus actuaciones, escrupulosidad en el cumplimiento del deber, enorme y generosa capacidad de servicio a su prójimo, calidez en la amistad y ternura en sus relaciones familiares y de hogar. Por estas razones no pasa desapercibido en los círculos que frecuenta y siempre logra lo que se propone.








