Durante el desarrollo de las olimpiadas en Francia, los medios resaltaron las altas temperaturas -algunas sin precedentes- que se vienen registrando en Francia y otros países Europeos. Y los riesgos para los deportistas.
En columnas anteriores he citado acreditadas publicaciones que reiteran que las olas de calor y las canículas continúan aumentando en el mundo, considerando que es uno de los efectos del cambio climático global. Este tiende a agravarse -en gran parte- por el no cumplimiento de los países a los acuerdos internacionales orientados a controlar el gravísimo fenómeno mundial.
Durante el desarrollo de las olimpiadas en Francia, los medios resaltaron las altas temperaturas -algunas sin precedentes- que se vienen registrando en Francia y otros países Europeos. Y los riesgos para los deportistas. Antes de su inicio, Euronews (Junio 20/2024) anotó: “El calor plantea graves riesgos para la salud de los deportistas en los Juegos Olímpicos de París.
El evento podría convertirse en la cita olímpica más calurosa jamás registrada, con el consiguiente riesgo de provocar enfermedades graves e incluso causar la muerte de algunos deportistas”.
Al finalizar los juegos olímpicos France Info señaló: “Tiro caliente para el cierre de los Juegos Olímpicos. Francia atraviesa una nueva ola de calor el domingo 11 de agosto: se esperan hasta 40°C en el suroeste (43°C cerca de una farmacia parisina) y 25 departamentos están en alerta naranja por ola de calor.
La alerta se ampliará a 20 departamentos más el lunes a partir del mediodía (boletín de Météo-France)”.
En España se informó (El País, julio 18 / 2024): “Primera ola de calor del verano: ocho de cada diez municipios, en riesgo para la salud.
Un episodio extremo de altas temperaturas es la cara más evidente de la crisis climática causada por el ser humano, principalmente, con la quema de combustibles fósiles”. “Aunque son eventos habituales en el estío, cuando se comparan los datos históricos de estas olas de calor en España la conclusión es clara: este no es el calor de siempre. Porque las olas son cada vez más duraderas, están aumentando a un ritmo de tres días por década”. Una publicación anterior de El País (julio 10/2023) anotó: “Víctimas de la crisis climática: 61.672 muertes por calor en Europa en el tórrido verano de 2022″.
En columna de julio 11/2023 reproducía algunas recomendaciones publicadas para protegerse de las olas de calor. Algunas recomendaciones de médicos más recientes (France Info, Julio 3 /2024) son: “No tomar duchas frías. En contacto con la piel caliente, el agua fría puede provocar vasoconstricción , el ritmo cardíaco se acelera y corre el riesgo de sentirse aún peor”.
Sobre el uso de ventiladores: “debes asegurarte de que el ventilador y sus aspas estén limpios”, “de lo contrario levanta polvo”.
“Tampoco debe estar demasiado cerca de la cara para evitar irritaciones”. “Lo ideal es colocar el ventilador a una distancia de uno o dos metros”.












