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Columnistas
Domingo 03 de agosto de 2025 - 01:00 AM

El gran colombiano

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Al inicio de este siglo, los colombianos mirábamos el futuro de nuestro país con desesperanza y miedo pues las FARC, el ELN y los los paramilitares nos tenían acorralados. Ir a Barranca o a SanGil daba pavor, la inseguridad era aterradora y la grave realidad de esos momentos, ignorada por los jóvenes de hoy, afectaba la marcha de Colombia en todos los sentidos. Vino el proceso de elección presidencial, del que fui testigo muy cercano, pues acompañé a Alvaro Uribe Vélez desde el inicio de su campaña presidencial, cuando solo tenía un reconocimiento del 2%. Su propuesta de “Mano firme y corazón grande”, acompañado de planes de seguridad y progreso, propiciaron un rápido crecimiento hasta consolidar su victoria, en primera vuelta, en las elecciones del 2002.

Uribe, recién posesionado, fortaleció las fuerzas armadas, les inyectó confianza y compromiso para que la lucha por garantizarle seguridad a la población fuera el pilar fundamental de su primer gobierno y de su reelección. Durante los ocho años de sus dos gobiernos, los resultados se vieron y se le dieron fuertes golpes a la guerrilla y al paramilitarismo que derivaron en seguridad y en consecuencia, reactivación económica.

Para algunos sectores de la izquierda, liderados por el senador Cepeda, se convirtió en un reto vengarse de Uribe y armaron acusaciones y falsos testigos, para enmarañarlo en la creación de grupos paramilitares y falsos positivos sin lograrlo, hasta que la justicia, en este tema, lo declaró inocente.

Sin embargo, el deseo de venganza continuó y lamentablemente con testigos y pruebas falsas lograron enredar a la justicia en un cuestionado proceso para acusarlo de los delitos de soborno en actuación penal, fraude procesal y soborno simple. En la lectura del sentido del fallo, fueron notorias las muestras de parcialidad de la jueza Heredia contra Uribe (documento de 1.000 páginas elaborado en solo 17 días, significa que escribió 2.45 hojas por hora, día y noche, sin descanso alguno. Rarísimo ¿cierto?) se notó que hubo muchas manos en esa escritura.

El expresidente fue condenado por soborno en actuación penal y fraude procesal y absuelto del delito de soborno simple, fallo que respeto, pero no comparto. Este fallo tiene recurso de apelación y, con seguridad, al final de tan doloroso camino, triunfará la verdadera justicia y declarará la inocencia del expresidente.

Este fallo traerá consecuencias políticas en esta época preelectoral y dado que el “héroe” es Cepeda, este desplazará a otros aspirantes de la izquierda y se perfilará como candidato presidencial (Dios nos libre). El fallo contra Uribe lo convierte en víctima y, un elevado número de colombianos que no son uribistas, convencidos de su inocencia generará consecuencias electorales positivas para el futuro de Colombia.

Colombianos…QUEDAMOS EXPECTANTES.

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