Diego Molano, presidente de la ETB volvió a ocupar los titulares del país, pero no por algún nombramiento o logro político, sino por recientes afirmaciones ante el Concejo de Bogotá.
Al pedírsele explicaciones sobre la situación de la empresa, a Molano no se le ocurrió mejor imagen que esta:
“La ETB es como una madre soltera […] la madre soltera cada cuatro años se levanta un novio diferente y los hijos dicen “llegó el nuevo padrastro”, y cada cuatro años con un padrastro diferente, y cada padrastro quiere hacer cosas diferentes”.
Aunque después se disculpó, sus excusas confirman que el exministro no ha entiendo el problema principal de su desafortunado y ya célebre símil, pues sus afirmaciones pasan del juicio moral del comportamiento sexual de las mujeres, a la consabida exaltación patriarcal de su sacrificio en nombre de la familia.
En ambos casos, se responsabiliza a las mujeres de una problemática social causada por la irresponsabilidad de los hombres.
La estrategia retórica es diciente, además, por el contexto en el que Molano hace sus afirmaciones: un debate de control político sobre la situación financiera de la ETB.
En vez de hacerse cargo de dicha situación, como le corresponde en su rol de director, y de nombrar y/o denunciar los malos manejos de los anteriores (todos hombres), Molano feminiza la empresa para culparla de su propio mal.
Como el 55% de los padres de este país, que se niegan a asumir una paternidad responsable desde un punto de vista económico y más aún de labores de cuidado, Molano lava sus propias manos y las de los directores anteriores, poniendo retóricamente en el centro del juicio social y del discurso el comportamiento de quien es en realidad la víctima: las mujeres que tienen que asumir la sobrecarga causada por el abandono familiar de los hombres, o la empresa saqueada o mal manejada por sus ejecutivos.
El lenguaje que usamos importa. Ya es hora de que, tanto en las empresas como en los hogares colombianos, dejemos de hablar de madres solteras y nombremos el problema de frente: las paternidades o los ejecutivos irresponsables.












