«Yo no estuve en el partido de fútbol, y no sé quién cometió la falta; no tengo conocimiento de eso. Él está ahora en el Internacional , donde están haciendo todo lo posible por salvarle el brazo, limpiándole la parte del músculo con necrosis.
»En la Clínica Chicamocha entregaron la historia clínica, que solo incluye los días 29 y 31 de julio, pero no el día 30, cuando tuvo la crisis de dolor y se inflamó la mano; pero esa parte de la historia no está […]. Allí, Sura autorizó la cirugía el mismo día que él ingresó, y los materiales llegaron y los autorizaron el miércoles por la mañana para que fuera operado de inmediato. A las dos de la tarde nos dicen: “Tiene que almorzar, porque no será operado”. ¿Y por qué? “Es que Sura no ha autorizado ni la cirugía ni los familiares”, pero eso no era cierto. Todo fue negligencia: que eran puras exageraciones, que él es un flojo… Incluso, una enfermera llegó a decirle: “Ay, ¿pero para qué hace eso? Con hacerlo [lamentarse] no quiere decir que lo van a llevar a cirugía más rápido”.
»Diego tiene alta probabilidad de que pierda el brazo. La intervención que le hicieron ayer fue para quitar el músculo muerto, que es prácticamente todo el antebrazo; quedó solo el huesito; todo eso estaba muerto. Le quitaron todos los tendones. Si él, al final de todo esto llega a conservar el brazo, no podrá volver a tocar, no podrá volver a trabajar en eso, porque los dedos le van a quedar cerrados; el tutor que le pusieron fue para estabilizar el hueso y la mano, porque como ya no tiene músculo en la parte de abajo, se le puede estar cayendo la mano.
»Cuando el médico abrió y vio el estado de su brazo, tuvo que empezar a quitar y a quitar. La infección ya había llegado al hueso, así que tuvo que rasparlo y lavarlo con solución antibiótica fuerte. Dijo el médico que cuando agarraba los tendones se le desmoronaban en la mano; que hay que ser muy fuerte; que él hará todo lo posible por salvarle su mano, aunque ya no podrá trabajar en su profesión de músico. Dijo también que debemos estar conscientes de que su brazo se puede perder, y que puede entrar a cirugía y cuando salga ya no esté su brazo».
Mensæ tegumentum. Diego es músico, pero no podrá volver a tocar, porque tuvieron que amputarle el brazo. Queda aquí este testimonio de “presunta” negligencia de la Clínica Chicamocha (y tengo otro caso de la misma institución). Para la Clínica, una investigación; para Diego, un sueño destrozado.












