Publicidad

Columnistas
Martes 19 de agosto de 2025 - 01:00 AM

La cumbre de Alaska

Compartir

El pasado 15 de agosto se celebró en Alaska el encuentro entre Trump y Putin. Las agencias internacionales de prensa anunciaban que se definirían cosas favorables a Ucrania. La realidad fue otra. Sus protagonistas miraron el futuro, decidieron superar un lastre como Ucrania, asunto ya definido en el campo de batalla. ¿Qué ocurrió tras bambalinas?

Ninguna cumbre presidencial es improvisada. Ellas se celebran después de diálogos, debates y discusiones en voz baja. Se agendan para protocolizar acuerdos logrados previamente.

Quien solicitó tal reunión fue Trump. Eso en diplomacia tiene significado. El encuentro fue rico en símbolos y silencios. Fue en Alaska, territorio ártico, petrolero, rico en tierras raras, propiedad de E.E.U.U., que antes fue ruso. Trump recibió a Putin con alfombra roja y cara amable, no adusto. Más tarde, Putin aceptó la invitación a desplazarse en el auto presidencial norteamericano y en este se les vio distendidos. Eran más hombres de negocios celebrando haber llegado a un acuerdo que estadistas enfrentados en un agrio y azaroso conflicto bélico.

La reunión no fue un cara a cara, hubo varias personas presentes y, paralelamente, silentemente, hubo negociaciones a puerta cerrada (con Putin llegaron cinco aviones de delegados y asesores con caras de hombres de negocios, no de consejeros bélicos). Es la diplomacia opaca. Con Trump no estaba el vicepresidente, había funcionarios de la Secretaría de Comercio, pocos de El Pentágono. Estuvo el jefe de la CIA.

En Alaska cesó la globalización, comenzó un nuevo reparto del mundo, que será de zonas de influencia.

Las delegaciones trataron en voz baja temas tales como la explotación de los recursos del ártico, el Cáucaso, Armenia y Azerbaiyan, los países bálticos, Kaliningrado, Venezuela.

¿Y Ucrania? El campo de batalla ya definió el asunto. Está derrotada. Rusia domina contundentemente y lo que en batalla se gana, no se pierde luego en una mesa de negociaciones. Se perdió por los errores, la corrupción interna, la ineficacia de su ejército, la opacidad de Zelenski, quien debe dar un paso al costado. Tal guerra es hoy un lastre para E.E.U.U.

Para Europa es un tema importante pero tal continente está desempeñando un papel secundario, sus gobernantes son grises. Crimea, Donetsk y Lugansk volverán al mapa ruso y se firmará no un alto al fuego sino un Tratado de Paz. Los europeístas, los globalistas, el eje Londres – Bruselas – Kiev, parte de la prensa, buscarán ‘ponerle palos a la rueda’ a lo decidido. ¿Lograrán sus fines? Alaska comenzó una nueva realidad geopolítica.

¿Qué sigue? Acuerdos y tratados sobre: armas estratégicas, misiles de alcance medio, cielos abiertos, armas no convencionales, el Ártico, acuerdos comerciales. Cosas lejanas de un enfrentamiento nuclear.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día