Cada quien habla de la fiesta según como le fue, y aquí estoy para hablar no precisamente de una fiesta, sino de una ciudad que, a pesar de los retos y las dificultades sigue en pie, “sigue bailando”. Las situaciones siempre tienen distintas perspectivas y versiones, y yo quiero contar la mejor versión de un territorio que tanto le ha aportado al país y al departamento. Barrancabermeja aporta un valor agregado del 28,3% a la economía de Santander, por encima de la suma del aporte de Girón, Floridablanca y Piedecuesta juntos, de acuerdo al informe más reciente del DANE. Ahora bien, no me refiero solo al aporte en términos económicos y de desarrollo, sino al aporte en cultura, identidad, berraquera.
En Barrancabermeja la fiesta está buena, no por lo que muestran los indicadores económicos, pues sabemos que ahí tenemos importantes desafíos, sino por sus empresarios, jóvenes, su gente, que día a día siguen creyendo, invirtiendo, planeando, proyectando un futuro aquí. Es esa visión y convicción lo que hace de Barrancabermeja una tierra de oportunidades. A pesar de la incertidumbre, la polarización, las dificultades que hoy atraviesa el país y la región, mantenemos el carisma, la resiliencia, la fortaleza, la ganas de salir adelante. Día a día se ven nuevos y diferentes esquemas de colaboración que trabajan articuladamente para desarrollar iniciativas de ámbito social y económico que le suman a nuestro territorio. Me alegra ver en los últimos meses cómo nuevas empresas del sector gastronómico: Tierra Querida; del sector Comercio: Koaj, Duley; del sector agroindustrial: Extractora Yariguíes; inician operaciones en Barrancabermeja, sumado a otros emprendedores que le apuestan a quedarse y seguir generando empleo en la ciudad. Todo esto evidencia que la confianza sigue viva, que la gente no se rinde. También es motivo de orgullo destacar al talento barranqueño que deja en alto nuestro nombre: chefs, deportistas, cantantes, empresarios nos llenan de esperanza y motivación de todo lo que tenemos por dar y lograr.
Este es un mensaje a los que aman esta ciudad, a los que vivimos aquí, a quienes la conocen por historias, a quienes han invertido en ella y a quienes la sueñan distinta: Barrancabermeja no es solo un lugar en el mapa: es una historia en movimiento y la escribimos todos los días, confiemos en nuestra tierra, pues hay mucho por hacer; la fiesta aún no termina.
Y si, en Barrancabermeja la fiesta está buena. No se trata de desconocer nuestras dificultades, sino en medio de ellas fijar la mirada en lo positivo y lo que podemos lograr. Que las dificultades no nublen nuestra capacidad de crear, transformarnos, al contrario que nos sirvan de impulso.












