La semana pasada en el Congreso Empresarial Colombiano realizado por la ANDI, el escritor colombiano, Juan Gabriel Vásquez dio un poderoso discurso que se titula “Instrucciones para no ser sonámbulos: inteligencia artificial, ciudadanía y democracia”. Vásquez es uno de los novelistas en lengua española más leídos en el mundo y cuyas obras se han traducido a 30 lenguas. El discurso lo pueden encontrar en YouTube y en el diario El País de España.
Arranca con la alusión al famoso “Reloj del fin del mundo” (The Doomsday Clock) que fue creado por Einstein y Oppenheimer en 1947 con el propósito de alertar sobre el riesgo de extinción de la humanidad. De manera simbólica este momento es la medianoche. Según el criterio de científicos, en un comienzo las manecillas del reloj fueron ubicadas a 7 minutos de la medianoche. Desde entonces, el reloj se ha movido 26 veces. En enero de este año se ubicó en 89 segundos, lo más cerca de la medianoche que ha estado en toda su historia. Entre las razones se encuentran la amenaza nuclear, el cambio climático y el uso indebido de la biología y la inteligencia artificial (IA).
Sobre esta última amenaza, Vásquez menciona la reciente publicación del libro “El imperio de la hipnocracia” por el filósofo nacido en Hong Kong, Jianwei Xun, a través del cual se explica que los ciudadanos viven como sonámbulos porque son víctimas de una gigantesca manipulación de las conciencias. “Los estados emocionales se inducen con fines políticos, el pensamiento crítico se apaga o se anestesia por una mezcla rara de entretenimiento constante y crispación fabricada, y nuestra percepción del mundo se falsea mediante el secuestro de nuestra atención y el estímulo constante de nuestros sentidos”. Los algoritmos de las redes sociales y el uso inadecuado de la inteligencia artificial se convierten en tecnologías de manipulación masiva, que basan su negocio en la polarización y que gozan de total libertad. Cuando la única verdad es que no hay verdad, la democracia se erosiona y el populismo abunda.
Lo más interesante de esta tesis es que Jianwei Xun no existe. Es un personaje producido por la inteligencia artificial. Detrás está el filósofo italiano Andrea Colamedici, que a través de este libro buscaba que fuera teoría y práctica a la vez. Con esta reflexión, Vásquez invita a hacernos conscientes de que los grandes avances tecnológicos, cuando le dan la espalda a los valores, no llevan sino a catástrofes y, por lo tanto, se debe exigir a los dirigentes encontrar un adecuado equilibro entre los beneficios y costos de la IA. Una reflexión que no puede ser más pertinente ad portas de elecciones.












