En septiembre de 2022, el XXI Congreso de delegados de la Asociación Nacional de Pensionados Petroleros de Colombia, reunidos los días 28, 29 y 30 de septiembre de 2022, en un comunicado advierten al presidente Petro y a su vicepresidenta, Francia Márquez, de la inconveniencia del nombramiento en esa época del viceministro del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, “en la persona del señor Edwin Palma, expresidente de la Junta Directiva de la USO”, yendo no solo en contra de la mayoría de los trabajadores y pensionados de Ecopetrol. Insisten que el señor Palma favoreció políticas privatizadoras siendo presidente de la USO, como es el caso de la red de oleoductos separándolos de la integralidad de la empresa.
Resuelve, dice el comunicado: “solicitar al gobierno, no tener en cuenta el nombre del señor Palma como integrante de la Junta directiva de Ecopetrol S.A.”. Hubo unanimidad en esta solicitud, pero el gobierno no solamente desconoció la solicitud válida y no escuchó además, como pregona, a los trabajadores, sino que después del viceministerio, lo premió como Ministro de Minas y Energía tan lleno de anillos y su reloj de catedral en su muñeca. La Fiscalía Seccional del Atlántico hace dos días, pidió a la Corte Suprema, investigar al ministro de Minas, Edwin Palma: porque estaría involucrado en millonarios sobrecostos. El presunto sobrecosto los tasan en un 70 % en materiales eléctricos en la costa atlántica. La Procuraduría también investiga seis denuncias por presuntos sobrecostos en Air-e donde figuraba como interventor.
La Procuraduría y la Fiscalía consideran que hubo sobrecostos y ponen en entredicho la gestión del anillado ministro. Ver informes de la Fiscalía: “Fiscalía le pidió a la Corte Suprema investigar al ministro de Minas, Edwin Palma: estaría involucrado en millonarios sobrecostos.

Estaba advertido el presidente por sus mismos partidarios (ya lleva 50 ministros a los que culpa de ineficiencia y de traidores en los Consejos de Ministros) y también estaba advertido del nuevo rico, Carlos Ramón González, al que nombró en el Dapre y luego director de inteligencia (¿quién entiende?). Ahora, acogido por Ortega en Nicaragua.
Escándalos hay en todos los gobiernos de este país, pero había que marcar diferencias y no las hubo o no las hubo con severidad. Ojalá, no termine este gobierno como los funcionarios asilados en el gobierno de Uribe: Noguera, María del Pilar Hurtado, el doctor “Ternura”, Luis Carlos Restrepo, o la ministra de las TIC de Duque, Karen Abudien, la de los centros poblados. Pero para qué nos asombramos en Colombia, si el empréstito inglés en 1824, manejado por Francisco Antonio Zea, para el desarrollo de la Nación, terminó en manos de privados. Y el general Santander adjudicó tres milones de hectáreas a particulares.
Nota: Vivan las “Salas Abiertas”.










