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Martes 23 de septiembre de 2025 - 01:00 AM

El bicentenario de Rafael Núñez

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El próximo domingo, 28 de septiembre, se celebra el bicentenario del natalicio de uno de los colombianos más destacados y controvertidos del siglo XIX, Rafael Wenceslao Núñez Moledo, quien nació en Cartagena de Indias el 28 de septiembre de 1825 y fue determinante en mucho de lo vivido en Colombia en la segunda mitad del siglo XIX y buena parte del siglo XX.

Núñez, complejo y lúcido líder político, tempranamente comenzó su trajín público y esa fue su andadura hasta el final de sus días. Sin tener aún 25 años, impulsó a la Sociedad Democrática de Cartagena, beligerante conglomerado de artesanos, intelectuales, campesinos y militares; a los 28 años, estaba en Bogotá como congresista, entre Gólgotas y Draconianos, controvirtiendo las iniciativas federalistas de Florentino González y el ideario socialista de Manuel Murillo Toro.

En abril de 1854 rechazó el golpe de Estado de José María Melo, figura periférica de nuestra historia, quien aupado por artesanos, sectores populares y parte del Ejército, dio Golpe de Estado y gobernó durante complicados 8 meses para, el 4 de diciembre de 1854, salir exiliado camino de Centro América.

Núñez, en 1855, fue ministro de Guerra, luego de Hacienda; en 1863 asistió a algunas sesiones de la Convención de Rionegro en representación del Estado de Panamá. Seguidamente se radicó durante 11 años en E.E.U.U., Francia e Inglaterra.

En 1876 fue candidato en las elecciones presidenciales que ganó Aquileo Parra. En 1879 aspiró nuevamente a la presidencia y fue electo; por segunda vez fue Presidente en el período 1884 – 1886; por tercera vez fue presidente entre 1887 y 1889. En 1885 hubo una cruenta guerra civil que ganó su coalición política, lo que le permitió desmontar la Constitución de Rionegro y pudo expedir la Constitución de 1886 que rigió hasta 1991.

Cuando Núñez iba a ocupar la presidencia por cuarta o quinta vez, falleció, en El Cabrero, el 18 de septiembre de 1894.

Pocos políticos colombianos han sido tan hábiles. Con su Constitución e ideario vivió el país durante un siglo, hasta 1991, o sea, teniendo enorme influencia la jerarquía católica, gobierno centralista, régimen presidencialista, Congreso bicameral, administrativamente organizado por departamentos, etc.

Pero la Constitución de 1886 duró un siglo gracias a las reformas constitucionales de 1910, 1936, 1945, 1968. La necesidad de adoptar otra fue palpable desde hace un siglo, cada vez tomó más fuerza y la “séptima papeleta” solo hizo el papel que el 20 de julio de 1810, en Santa Fe, jugaron los hermanos Morales.

Posdata: ¿Y la vida sentimental de Núñez? Eso, en el siglo XXI, es una bagatela.

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